|
|
|
La Masonería
Dilucidar qué es la masonería es una tarea muy compleja, ya que son muchos los escritos y variados los puntos de vista que describen a esta asociación. Según el Diccionario de la Real Academia Española (DRAE), la masonería o francmasonería es una asociación secreta de personas que profesan principios de fraternidad mutua, usan emblemas y signos especiales, y se agrupan en entidades llamadas logias.
La palabra francmasonería procede etimológicamente del francés francmaçonnerie, siendo franc, libre y maçon, albañil; es por ello, que en el pasado se le consideraba a la masonería una sociedad de albañiles libres organizados para lograr la eficacia profesional a través de secretos técnicos sobre procedimientos y manejos de instrumentos.
Actualmente, se conoce que la masonería es algo mucho más complejo que ha evolucionado hacia el concepto de pensamiento filosófico. Tomando en cuenta lo anteriormente dicho, podríamos decir que la francmasonería es una asociación universal filosófica, filantrópica y progresista que tiene como objetivo la búsqueda de la verdad, el estudio de la moral, el mejoramiento de la humanidad y el reconocimiento y defensa de la existencia de Dios como ser supremo, a quien le dan el nombre de "El Gran Arquitecto del Universo".
La masonería se ha caracterizado por ser un proceso de crecimiento psicológico que busca el "autoesclarecimiento" y la plenitud del hombre en cuanto a hombre; para ello, el método masónico no impone unidad ideológica a quienes lo practican; por el contrario, se proclama como principio básico la independencia absoluta de la razón humana frente a cualquier autoridad o enseñanza basada en la tolerancia de culto.
Desde la perspectiva filosófica, la francmasonería acepta y acoge todas aquellas teorías que no pretendan para sí la exclusividad de la verdad, es decir, es pluralista. En principio, en la masonería tienen cabida todas las corrientes filosóficas, siempre y cuando no sean dogmáticas.
En las sociedades masónicas se enseña a sus miembros la importancia del orden eterno y la igualdad dentro de la jerarquía; de allí surgen los grados de iniciación y la clasificación de "hermanos" por sus estudios o méritos, admitiendo todas las creencias pero rechazando todas las doctrinas que mancillan la identidad.
Génesis del movimiento masón
Es muy cuestionado el origen de la masonería. Algunos lo remontan a la época antes de Cristo; hay otros que dicen que sus fundadores fueron el Rey Salomón (976-926 A.C.) junto con Hiram Abiff, el arquitecto constructor del templo de este monarca. Sin embargo, el inicio de la masonería como sociedad surgió en 1717 en Inglaterra como idea de los pastores James Anderson y el hugonote J.T. Desaguliers. En 1723, se publica "La Constitución de los free-masons", la cual recogió las influencias del enciclopedismo del siglo XVIII, y el racionalismo y liberalismo del siglo XIX.
A principios del XIX, se produce una escisión en la masonería europea. Los franceses, en ese momento comandados por Napoleón Bonaparte, inician una ruptura con los masones ingleses desconociendo a partir de ese momento el culto al Dios de una religión, produciendo así una sociedad masónica carente de espíritu religioso, más intelectual y humanista. De esta manera, la masonería que llega a América Latina es la masonería francesa, más liberal y desligada a los ritos conservadores y religiosos de la inglesa.
De lo expuesto anteriormente, se desprenden dos tipos de masonería: la regular u ortodoxa y la irregular o heterodoxa. La ortodoxa es mucho más fiel a los principios de su fundación: creencia en un Dios o Ser Supremo, tolerancia a las diferentes religiones y su no intervención en los procesos políticos de la sociedad. Por su parte, la heterodoxa o irregular es una asociación agnóstica, iconoclasta y declaradamente anticatólica.
Gracias a esta división, la Iglesia Católica se ha pronunciado en contra de la masonería, declarando que ésta y la religión son opuestas entre sí. León XIII en la encíclica "Humanum Genus" señaló cómo las corrientes filosóficas de pensamiento y las doctrinas morales que dan vida a la masonería llevan a la negación de la existencia de Dios y a la negación misma de la moral.
Si la masonería está basada en la razón como única vía para alcanzar la verdad y el conocimiento, y en la doctrina cristiana la razón y la fe tienen un peso equitativo, ya aquí hay una incongruencia. Hay muchos hechos en los que el cristiano cree por ser dogmas de fe; el masón no podría creer en ellos porque no hay una razón que demuestre que éstas son verdaderas.
En la actualidad, las logias masónicas más florecientes están en los Estados Unidos de América. Éstas poseen cuatro de los cinco millones de masones hay en el mundo; le siguen los de Inglaterra con medio millón. Cónsonas con sus premisas liberales, las sociedades masónicas discrepan de todo régimen político autoritario y están inscritas como una corriente más del pensamiento contemporáneo. Se declaran propugnadoras de una vaga espiritualidad deísta y de un humanismo trascendente.
Estructura y características de las sociedades masónicas
La masonería ha creado sus propias doctrinas, templos, altares, oraciones, vestimentas, rituales, jerarquías y códigos morales.
Los masones se agrupan en logias presididas por un maestro. Las federaciones de logias –generalmente nacionales- se agrupan en lo que se conoce como una obediciencia o Gran Logia y son dirigidas por el Gran Maestro. A los lugares de reunión se les llama templos o santuarios y al delantal que utilizan en sus reuniones es el símbolo del trabajo y de la jerarquía tradicional de aprendices, compañeros y maestros.
La masonería cuenta con una extensa jerarquía dividida por 33 grados.
El primer grado es el del masón "Aprendiz"; el segundo grado es el del masón "Compañero" y así sucesivamente.
Además de los grados, la doctrina masónica cuenta con los siguientes elementos:
Los juramentos: para cada grado de la masonería hay un juramento específico. Extrañamente, los masones suelen guardar secretos que al momento de los votos aún no conocen. A pesar de lo reservados que pueden llegar a ser en cuanto a sus ritos, ningún hermano está obligado a mantener en secreto su condición de masón.
El ritual de iniciación: Como bien explican todos los materiales relacionados a la masonería, el proceso de iniciación no es una ceremonia puntual o circunstancial, sino que es un proceso de aprendizaje psicológico, de esclarecimiento, que busca el aumento de la conciencia del individuo y una actitud ante la vida más responsable.
Los símbolos: La simbología masónica corresponden a los oficios del albañil y de la arquitectura:
El delta: Este triángulo, que tiene un ojo en el centro, representa los atributos de la divinidad.
El trono: Es el sitial del honorable maestro.
El sol y la luna: Representan las fuerzas del sumo creador.
La escuadra: Representa la mortalidad.
El nivel: la igualdad.
La plomada: la rectitud.