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EL ÁRBOL DEL MUNDO Y EL PILAR CÓSMICO
(2ª PARTE)
 
 

EL ROBLE DEL MAESTRO

Esta sección es acerca de esos eventos, cuando transcurrían cerca del 96 al 73 antes de Cristo, cuando la era de Piscis comenzaba.

Los Maestros del Roble es una historia en la que nosotros vendremos primero alrededor de lo que escribió J. M. Allegro en su obra "Los pergaminos del Mar Muerto y el Mito Cristiano". Porque esto será indudablemente desechado como espurio, desde el momento que cualquier cosa que este adepto escribiera fuera considerada en esa forma (espuria) por los miradores en menos en el fraude de la academia. Bien, no nos preocupemos por tales cosas, porque por nosotros mismos somos capaces de hilar ideas juntas a través del espacio-tiempo, y esto aunque puede parecer como una fanfarronería, es una señal de recepción de Adepto.

La historia básica es, de alguna forma, de la siguiente manera: Un 'supremo acto de villanía' fue cometido sobre el Maestro de Justicia, por el malvado sacerdote en el Día del Perdón, en la localidad de la comunidad Esenia, en la vecindad de Siquem, por Gilgal, dónde el Roble de Mamre fue localizado. El Maestro era esperado por le Malvado Sacerdote.

Bien, el Maestro fue colgado hacia abajo y murió. Esto fue supuestamente el final de este asunto. El Maestro de Justicia era el Mesías (es decir, la cabeza) de la comunidad. El sacrificio tomó lugar  en un auspicioso tiempo, y contrariamente a las revisiones posteriores de eruditos, esto es una buena razón para sostener la fecha de la era precomún, mas bien que llevarla a cien años o algo así después. Si unimos al mismo tiempo la historia, esto será como sigue abajo, palabra por palabra de Allegro, con el Sepher Toledoth Yeshu, veremos que los eventos narrados tendrían que haber sido cometidos antes de lo que aceptan los eruditos revisionistas. No sólo eso, esto permite por ciertos sectores de estos grupos migrar a los lugares en donde  tuvieron lugar, en orden a escaparse de la gente responsable de destruir la Misión, y traicionando los caracteres principales de la historia, neutralizándoles y cooptándoles a la petición de sus propósitos.

¿Esto está fuera de contexto, o simplemente es irrelevante, conectar o intentar conectar el verso desde Liber Al vel Legis a la materia sujeto de este capítulo? No del todo. Recomendamos que el lector interesado vuelva a leer la sección de los Yezidis. Existen buenas razones apara esto. Existe una cantidad de personas para las que el cristianismo representa una oposición a la naturaleza. Ellos condenan ciertos actos como crímenes contra la naturaleza. Pero, los movimientos originales, siempre han mal interpretado las enseñanzas recibidas desde los protectores espirituales de la religión, que eran las que realmente podemos llamar naturales en si mismas, personificadas como objetivos conscientes temporalmente formuladas con la voz del silencio manifestadas en la compañía del o de los profetas de la secta.

Es un error asumir que existe sólo un profeta por vez. Esto es realmente un mecanismo de control social, colocado en acción por gente que no posee el don y quieren monopolizar la visión para ellos mismos y probablemente hacer dinero con esto. Esto la hecho la Iglesia Cristiana y otros grupos durante largo tiempo, Si tú posees el don, estáte listo para conocer esto. Necesito contártelo.

Así, cuando hablamos claramente contra el cristianismo, estamos hablando claramente contra cualquier cosa que venga después de la Primera Familia, y la secta original, dividiendo la escena. Petrine, Pauline, todo el resto, está agitado, maquinado y totalmente ilegitimado. Y Leonardo da Vinci estaba preocupado acerca de ser un bastardo… De la misma forma la judíos cristianos, quienes fueron la secta de creyentes agregados al movimiento original, mal entendieron las runas, pero transformaron esto en el culto a los ángeles que les sobrevivieron.

La manifestación natural del espíritu con el que fue capacitado a "Cumplir la Ley" fue comedido a la humanidad, pero esto no fue posible de entregar a todo el mundo a la vez, porque era de mucho riesgo también, con toda la actividad romana que tenía lugar. La gente rechazó aceptar que una secta judía haya sido legitimada a aceptar ideas foráneas. ¿Desde cuándo? Esta es una práctica que ha sido llevada desde hace mucho tiempo, como lo hicieron los judíos, y todavía se hace. Esto sería posteriormente tipificado en el movimiento creado alrededor de la vida y las actividades de Shabbetai Zevi y su sucesor, Jacob Frank.

Podemos tener que hacer cortes cruzados de las historias juntas, entre Allegro y el Toledoth Yeshu, y luego quizá sobre la historia descubierta y comentada por Shlomo Pines.

Cuando estas historias son cortadas juntas, esto no parece muy fantástico o forzado, que esto podría haber sido. De hecho esto pasa a ser un completo misterio.

Considerando a ser lo siguiente otro segmento de "Lecturas en la Auténtica Tradición". Y estamos seguros de salvar una copia, si usted necesita los textos extractados como son presentados, en su totalidad, en algunos casos, para lo que planeamos cortarlos y redisponerlos de acuerdo a una manera cronológica.
 
 
 
 

LOS ESCRITOS
a. ALLEGRO

Selección 1

2. EL LEÓN DE IRA

Que conocemos de los Esenios antes de sus escritos fueran descubiertos, habiéndonos guiado a la expectativa de una organización altamente motivada y exclusiva. Antiguas descripciones han dado énfasis a su ascetismo y piedad. Ellos parecen no haber sido muy numerosos (Plinio estima su número en alrededor de mil), pero fueron ampliamente difundidos, viviendo en sus propias comunidades, en las cercanías de pueblos y villas a través de Palestina. Los mismos Esenios hablaban de sus asentamientos como 'campamentos', conscientemente recordando los campamentos del desierto de sus antepasados bajo Moisés. Ellos fueron una sociedad secreta y cerradamente unida con un sistema bien dispuesto de intercomunicación, ofrendando hospitalidad y facilitando a los hermanos que negociaban alrededor del país. Este secreto y facilidad de movimiento difícilmente podía hacerles querer por la administración romana colonial, siempre vigilantes en esta porción rebelde del imperio, por señales de subversión a través de ocultos canales de comunicación. El rechazo esenio de la jerarquía judía en Jerusalén les había hecho no poco ofensivos en los círculos ortodoxos en el tiempo cuando los judíos habían de ser cuidadosos de no ofender a sus amos  romanos por temor a perder en su religión sus estatus favorecidos como una fe permitida con sus propios cultos independientes.

El esenismo pudo haber sido un movimiento silente preparado a esperar con paciencia el tiempo de Dios, para la inauguración de Su Reino, sin provocar activamente la guerra que anunciaría el evento, pero uno de estos pergaminos trata en detalle con la orden y eventos de ese tremendo cataclismo. Luego, como los Hijos de la Luz, los Esenios, bajo su principal Mesías, asumirán un rol de liderazgo en la lucha contra los Niños de la Oscuridad, guiados por el Arcón de la Maldad, el diablo o Belial. En el intertanto, desde por lo menos el primer siglo, una mayor actividad grupal estaba trabajando detrás de la escena con la intención de conducir a esa guerra. Estos Zelotes, como ellos fueron llamados, habían identificado las fuerzas cósmicas del diablo con la ocupación armada romana y fueron preparando una insurrección armada contra ese poderoso coloso, con la expectativa que su número de combatientes sería abastecido con las huestes angélicas desde lo Alto. Se debía principalmente a las actividades zelotas el que tomara lugar la desastrosa revuelta, comenzando en Cesárea en el año 66 después de Cristo y difundiéndose como fuego sin control a través del país. Esto finalizó con la destrucción del templo el año 70 después de Cristo, ciertamente cambiando la corriente de la historia humana, pero no en la forma que sus instigadores intentaron o pudieran haber previsto.

Las precisas relaciones entre los Esenios y sus más vigorosos y rudos contemporáneos son difíciles de determinar, desde el momento que ambos grupos fueron altamente secretos y no hay documentación específica relacionada a la fracción zelote que haya salido a la luz. Ambos movimientos tuvieron algún precedente histórico en los levantamientos Macabeos del segundo siglo antes de Cristo, cuando comparativamente unos pocos hombres valerosos lograron una independencia de corta vida de la debilitada administración griega. Sin embargo, luego de igual manera las actividades de los militantes fueron desafiadas por una piadosa sección de la comunidad, la que incrementó su desarrollo en gran forma al grado que las exigencias de la guerra entraron en conflicto y los principios religiosos largamente establecidos en un pueblo teocrático fueron rechazados.

Los judíos piadosos miraron hacia atrás a las profecías bíblicas proclamadas durante el exilio en Babilonia en el siglo VI antes de Cristo, que declararon esa misión de Israel al mundo de ser un pueblo elegido, ordenados a ser líderes espirituales de la humanidad. Sobre esta roca de fiel piedad, Dios fundaría Su Reino sobre la Tierra y restauraría el mundo a su primigenio estado de inocencia y gloria. Justo como esta promesa era a ser cumplida fue entendida en variadas formas por una sucesión de carismáticos líderes, dependiendo largamente de las condiciones políticas obtenidas a su tiempo y sobres sus propios estatus sociales. Esta constante interacción en la historia de los judíos entre fuerzas religiosas, políticas y sociales, fue siempre importante, pero nunca más que durante los eventos que llevaron a la primera gran revuelta de los años 66 a 70 después de Cristo y en el molde de las ideas esenio-cristianas sobre el giro de la era.

Después que los pergaminos fueron descubiertos y comenzaron a ser estudiados con profundidad, los eruditos volcaron mucha tinta y generaron buenos tratados de acalorados debates acerca de que si sus autores fueron Esenios o Zelotes. De hecho la división entre estas dos partes probablemente nunca fue tan bien notada. Muchas de algunas ideas fueron apreciadas por ambas facciones, fue en su interpretación e implementación en que ellos generalmente difirieron. Su comunidad subordinada de propósito, había sido manifiestamente incrementada, cuando gente nueva de la gran revuelta llegó a las comunidades esenias.  Tal acto de heroica locura podría ser esperado como una señal del final de los tiempos, lo necesariamente preliminar a Armagedón y el comienzo del reinado mesiánico en la tierra. Para tales tiempos una fuerza bien esperada era que los Esenios dejaran sus tradicionales túnicas blancas de paz usaran los aparejos de la Guerra Santa, dejando a un lado sus plumas y marcharan junto  a las fuerzas angélicas del Señor de las Huestes. En cualquier caso, tan lejos como su monasterio en el mar Muerto fue concernido, la aparición de una legión romana en Jericó en la primavera del 68 después de Cristo, había dejado cualquier duda remanente a no tener opción sino en luchar por su pequeño hogar o dejar su defensa a sus primos más militarizados. Sólo tal amalgama de intereses podría contar para el depósito de un inventario de tesoros zelotes del templo en una caverna esenia junto con documentos sectarios.

Los Esenios no fueron ajenos al activismo político. Estos pergaminos hablan de agudas divisiones de opción con otros judíos y siempre aparentemente dentro de su propio movimiento. Ciertamente estas diferencias habrían sido religiosas de origen, pero ha de ser recordado esa moderna tendencia nuestra a segregar la vida religiosa desde nuestros asuntos sin tener ninguna contraparte para el mundo judío, y siempre hoy en día complicando para tomar o hacer decisiones vitales en relaciones internacionales de Israel. [1]

El movimiento separatista esenio sin el judaísmo fue motivado por un concepto de pureza o de fe, pero tiene semitonos políticos: los piadosos creían que la ansiedad de la cúpula judía para acomodar el culto y la administración de la ciudad a los requerimientos coloniales romanos, había traicionado sus sagradas obligaciones. En un aspecto en particular la pelea fue profundamente asentada. Esto es claro desde los pergaminos y ciertos trabajos apócrifos como los Libros del Jubileo y de Enoch, vastamente conocido, pero ahora reconocidamente emanados desde círculos esenios, que los sectarios observaron sus festivales religiosos de acuerdo a un calendario de base solar, mientras que el culto oficial del templo fue regido de acuerdo a observaciones lunares. Se ha visto que, de hecho, el sistema esenio fue el más antiguo y tradicional, detectable en literatura por lo menos  hasta el tiempo del Exilio, y, así con mucho del pensamiento esenio, teniendo sus raíces en el verdadero corazón de la vieja vida agrícola del antiguo Israel [2]. La adopción oficial de un 'nuevo tipo' de cálculo lunar pudo haber sido no más antiguo que el liderazgo Macabeo, cuando pareció más importante integrar el judaísmo cerrado dentro del mundo helénico del que adherirlo a un modo foráneo y de hecho de forma más exacta de calcular el tiempo.

Si alguna forma de avenencia del calendario dual siempre ha sido intentada, el arreglo lunar helenístico siendo seguido por propósitos diplomáticos  y comerciales, y el tradicional cálculo solar siendo mantenido para uso de culto, esto no fue aparentemente satisfactorio a las inclinaciones puristas de los Esenios [3]. Su única alternativa fue la separarse en forma completa del ritual del templo y a seguir su misión  como mejor pudieran en un autoimpuesto exilio. A sus ojos, tal drástico paso sólo sería una medida temporal, hasta ese tiempo del mesiánico 'Interpretador de la Ley', como llamaron al sacerdote esperado y anunciado (Mashiah hebreo), vendría y clarificaría todas las materias de fe y conducta. En cualquier caso, es fácil de observar que la motivación de su retirada podía ser reconocida tanto política como religiosamente. Cuando el Reino Celestial haya sido instalado en la tierra, no estarían más en disputa acerca de acercar la integración de lo secular con lo religioso, por que todo sería uno con Dios reinando cualquier aspecto de la vida para toda la humanidad.

Desde nuestro punto de vista, es una lástima que los escritores esenios siguieran una costumbre dividida por el autor del libro de Daniel en referencia a las personas y eventos encriptados por seudónimos más que por sus propios nombres. En el capítulo once de ese libro, por ejemplo, los decadentes gobernantes ptolemaícos  y seleúcidas de los reinos griegos son llamados simplemente 'reyes del norte' y 'reyes del sur', y los romanos son conocidos como 'kittim', un término propiamente aplicado a los habitantes de Chipre. En forma similar, los pergaminos llaman a su reverenciado líder 'Maestro de Justicia'  o 'Maestro Justo', a su archienemigo el 'Sacerdote Malvado', junto con designaciones similares de reproche, tales como 'Hombre de Mentiras', 'Burlón', 'Vomitador de Mentiras', y ellos se refieren a la fracción mayor de la oposición como ¡'Buscadores-después-cosas-lisas'! Nunca se refirieron a ellos mismos por el que debe haber sido su nombre popular, 'Esenios', pero si como 'Hombres de la Alianza', 'Hombres de la Comunidad', 'Los Hijos de la Luz'.

Sólo en un documento los escritores esenios se conceden la identidad por el nombre característico de otro modo conocido en la historia judía, en un contexto que claramente muestra que el evento tenía alguna particular relevancia para la historia de su propio movimiento y el destino de su propio pueblo. Es razonable asumir que este quiebre con la costumbres fue llevado a cabo para transmitir información de suprema importancia a la causa esenia y que esto fue esencial para todas las futuras generaciones de hombres de la Alianza para ser recordado exactamente. Los nombres de los enemigos de la secta no gozaron de menor importancia, sin duda ha habido muchos en el curso de rechazos rebeldes de su rechazo rebelde a la jerarquía oficial judía, y allí estarían otros antes de que fueran finalmente justificados antes Dios. Pero el vicario sufrimiento de su Maestro de Justicia fue de otro orden; marcando un insuficiente desarrollo en la historia de la humanidad. De acuerdo a uno de los antiguos escritos, Dios le ha elevado 'a guiarles en el camino de Su Corazón', para guiarles dentro de una nueva alianza en la 'tierra de Damasco', y mirar hacia delante a la llegada del Mesías, quien lleva sus títulos de 'Sacerdote' y 'Maestro de Justicia'. Si no estuvieron anticipando el retorno de su propio maestro en la carne, como algunos comentaristas creen, al menos ellos no tienen duda  que la llegada del 'Interpretador de la Ley' podía ser modelada después del martirio de su líder, como él por sí mismo ha sido en su día una contraparte posterior a uno que expuso la Ley de Israel (ver abajo, capítulo cinco).  [4]

Las históricas referencias ocurren en un comentario fragmentado del libro bíblico de Nahum, reconstruido de los fragmentos de pergaminos recuperados por parte de Partridge Cade, y publicado primeramente por el presente escritor en 1956. Las líneas esenciales  del texto, son como sigue, la fuente bíblica está impresa en cursiva y las reconstrucciones de pasajes rotos están colocados entre paréntesis cuadrados, como también en las citas de textos defectuosos:
Adonde el león, [5] y la leona se dirigen, allí está el cachorro de león [con nadie para disturbarle (2:11). Interpertado esto concierne a a Deme]trius, rey de Grecia, quien buscó entrar en Jerusalén a través del consejo de los 'Buscadores-después-cosas-lisas'. [Pero Dios no permitió que la ciudad fuera entregada] en las manos de los reyes de Grecia, desde el tiempo de Antíoco a la aparición de los regentes de Kittim. Pero luego ella será pisada abajo[…]

El león desgarra suficiente para sus cachorros y estrangula presas para sus leonas (2:12). [Esta interpretación] concierne al León de Ira, quien hiere por medio de sus nobles y los hombres de su concilio.

[Y estrangula presas para sus leonas, y llena] sus fauces [con presas] y su guarida con carne despedazada (2:12)[sic] . Esta interpretación concierne al león de Ira [quien ejecuta ven]ganza sobre los 'Buscadores-después-cosas-lisas' cuando colgó hombres vivos, [una cosa nunca vista] en Israel antes; esto es en respeto de un hombre crucificado sobre un árbol que continúa así: Contempla, yo estoy contra [ti dice el Señor de las Huestes. Yo arderé en humo tu abundancia], y la espada devorará tus jóvenes leones. Yo [extraeré] tu presa [desde la tierra], la voz de tus mensajeros [no serán más escuchadas] (2:13)[sic]  esto tiene la siguiente interpretación: ti abundancia - son las bandas de guerreros [quienes están en Jerusalén], y sus jóvenes leones son sus nobles […] y su presa - es la riqueza que los sacerdotes de Jerusalén han amasado, la que…

A pesar de la rareza de los métodos de exposición bíblica de la secta, tomando pasajes fuera de contexto y también cambiándolos de acuerdo a la ocasión, las referencias históricas de este comentario son claras. Los  reyes-sacerdotes judíos, quienes posteriormente representaron la línea Macabea sobre el trono de Israel fueron más guerreros políticos que líderes de la vida religiosa de la nación. Su policía fue una de conquista y despojó a sus vecinos e indudablemente amasaron grandes riquezas en el proceso. Pero en honradez, ha de ser apreciado que, no obstante en forma ideal pueden ser la aspiración de toda guerra santa tales como aquella sostenida por los Macabeos, las políticas de independencia necesitan después de todo ser sustentadas a través de algún medio militar que las active. Los piadosos de esa época, los llamados Hassidim, cuya estirpe probablemente derivó tanto en los Esenios como en los Fariseos, vieron el peligro y urgieron a los hombres de guerra a hacer un llamado de alto cuando ellos parecieron haber asegurado la libertad religiosa de la nación. Sin embargo, la guerra es raramente un evento aislado; toda vez que el original enemigo es derrotado, usualmente surgen más antagonistas esperando en las alas a tomar los puntos de victoria o a través de la envidia o sentimiento de privación a acosar el estado infantil antes que se pueda desarrollar peligrosamente el poder. Así fue como el posterior reino Macabeo y sus regentes, de los que el más infame fue Alejandro Jannaeus (103-76 antes de Cristo).

No existe duda de la proeza de Jannaeus como un líder militar y su reino entero fue consumido en su casi incesante batallar contra sus vecinos árabes. Pero una cosa es tener éxito general luchando batallas, particularmente si, como sucedió con Jannaeus, empleó mercenarios foráneos para luchar, y otra distinta es la que el que tiene esa misma persona al regreso de sus guerras, con sus manos aún manchadas con sangre, y precediendo a realizar el  sagrado deber del Alto Sacerdote en el templo. Josephus nos habla como, en la Fiesta de los Tabernáculos,  piadosos ultrajados gritaron abuso al rey, negando su derecho legal al oficio que él había profanado, desde el momento que era hijo de una mujer esclava y no de un linaje puro.  Ellos comenzaron a apedrearle con frutos cítricos que habían llevado como parte de las celebraciones. Jannaeus no era de las personas que toman los insultos livianamente, y ocupó sus tropas mercenarias contra su propio pueblo, masacrando varios cientos. Quizá podríamos ver las manos de los Esenios detrás de esta recuperación de la lealtad, por uno de sus documentos que hablan cuando 'bastardos e hijos de extranjeros' nunca volverían a poner un pie en el Templo. Sea como sea, esto ha parecido a muchos eruditos que sucedió alrededor del tiempo [6] en que el Maestro de Justicia se reunió junto a algunos de los sacerdotes leales y se alejó dentro del desierto a comenzar su exilio del centro espiritual de Israel en Jerusalén, hasta que sea el tiempo en que Dios vea debidamente vindicados a sus hijos e inaugure el Reino del Cielo en la tierra.

Esto de Alejandro Jannaeus es tan cierto que los comentarios de Nahum se refieren a él bajo el seudónimo de 'León de Ira', buscando venganza sobre sus enemigos. Él fue un terrible enemigo, odiado y temido por todos los hombres. Hablamos a través de Josephus que fue conocido por el apodo de 'Tracio'. Muchos de sus mercenarios venían de Asia Menor (Tracia), y uno sospecha que ellos enseñaron a sus amos judíos no sólo el arte de guerra cruel, sino también por algo de su propia religión dionisíaca, la adoración del dios Baco o Dionisio. [7] El divino héroe que ellos sirvieron, 'el Tracio' por excelencia fue famoso por el extraño poder que esgrimió sobre sus devotos, particularmente las mujeres. Estas Ménades o Bacantes (Bacchae), como eran llamadas, se decía que corrían frenéticamente destructivas través de los bosques de coníferas, llamando a su dios y demostrando una fuerza sobrehumana y cegadas por una lujuria de sangre. Ellas tomaban cualquier animal que cruzare el camino y destripando su cuerpo viviente en trozos como un 'león desgarra a su presa'. Cualquiera sea su fuente de inspiración religiosa, existe una pequeña duda de que si sus  frenéticas fuerzas se debían a alguna forma de intoxicación, incluido el uso de drogas.

La más famosa historia concerniente a las Ménades es esa que formaban el clímax de los Juegos Euripídicos: la Bacanal. Penteo, rey de Tebas, despertó el desfavorecimiento de los dioses  hacia ellas a través de declararle impostoras y de haber engañado a sus adherentes. El rey hizo sus mayores esfuerzos para detener sus orgías secretas, per no pudo. Las Ménades escaparon a sus restricciones y se dirigieron rabiosas subiendo el sagrado monte Cithaeron, desgarrando cervatillos a trozos con sus manos desnudas. Dionisio, con disgusto, sugirió a Penteo que se debía vestir como una devota y debía espiar sus orgías desde un árbol. Lo hizo así, pero las frenéticas mujeres le vieron vigilándolas sobre las ramas y quedó desvalido, y le jalaron hacia abajo. Su propia madre, Agave, lideró la horda aulladora, fue la primera en poner sus manos sobre su hijo y cegada para identificarle, debido a su divina locura,  arrancó su cabeza.

En la terrible secuela a la demostración por los judíos disidentes, Alejandro Jannaeus mostró en si mismo a un verdadero servidor del 'Tracio'. Después de la carnicería en Jerusalén, guió a sus mercenarios afuera a luchar en más guerras con sus vecinos, pero ahora fue terriblemente derrotado por los reyes árabes Obedas. Apenas escapó con vida, y todavía se las arregló para luchar de vuelta en Jerusalén. Sólo para encontrar que los fariseos esta oportunidad para hacer abierta la rebelión en su contra. Hasta aquí podían haber esperado haber mantenido la moral, sino el soporte activo del exiliado Maestro y sus amigos. Pero después de seis años de guerra civil. Los rebeldes dieron un paso poco sabio de 'buscar las cosas fáciles', en este caso pidiendo ayuda afuera en la forma del rey griego Demetrio III, Euchareus. Este sería el Demetrio referido en el comentario de Nahum que, incidentalmente, contribuyó con una parte en el curso de los eventos en ese tiempo.

Demetrio arribó con su ejército y se encontró con los descontentos en el Siquem. Juntos negociaron y planearon una aplastante derrota sobre Alejandro, pero luego Josephus nos habla que por alguna razón muchos de los rebeldes cambiaron de bando y se unieron a Jannaeus. La explicación de este aparente cambio es ahora evidente a partir de los comentarios de los esenios que hicieron notar que Demetrio 'había intentado entrar  a Jerusalén'. Naturalmente los griegos intentaron asegurar los frutos de la victoria y tomar todo el país. Pero mientras esto era un expediente para las fariseos teniendo un ejército foráneo ayudándoles para establecer sus diferencias con un tirano nativo, era completamente intolerable para un extranjero asumir el trono vacante y pisar los patios sagrados de la ciudad santa. Así muchos de los que apoyaron a Demetrio desertaron, escogiendo el menor de los males, y el general griego fue obligado a retirarse en dirección norte.

Sin embargo, Alejandro, no era de los que olvidan humillaciones. Inflamado con el hambre de venganza no menos frenético o terrible con se caracterizaba a los seguidores del dios Tracio, él rodea a aquellos que lo habían traicionado a favor de un enemigo extranjero. Sacó desde sus lugares de refugio a todos los que le habían desafiado en su legitimidad sacerdotal. Esto fue suficiente para los que habían deplorado su condición de rey y negado su autoridad sacerdotal. Decidió de una vez por todas hacer un ejemplo con los que se le oponían, así como con sus motivaciones. De esta manera a muchos colgó vivos de los árboles, es decir, crucificados. Hemos dicho que las estacas fueron levantadas en el terraplén debajo del palacio de Jerusalén, así que este rey judío, Alto Sacerdote del Dios israelita, podía gozar del espectáculo de ver crucificados a gente de su propia raza, mientras él estaba de juerga con sus mujeres en su harén[8]. Para adicionar un mayor sabor a esta honorable fiesta, tuvo a las esposas y niños de los infelices víctimas masacradas ante sus propios ojos.

Esta manera de ejecución fue un castigo traído de afuera, originado en Persia. El comentario de Nahum expresa la ola de horror que debe haber pasado por los judíos por las noticias de la terrible venganza de Jannaeus. 'Esto nunca fue hecho antes en Israel'; es decir, nunca un judío había crucificado judíos, por que la ley de Moisés establece que 'un hombre colgado está maldito de Dios' (Deuteronomio 21:22). El castigo, extendido al enajenamiento de Dios; infligido sobre hombres piadosos cuyas únicas faltas habían sido el celo por las conductas propias del más sagrado de Israel, merecieron los comentarios de los esenios aplicados contra sus instigadores, el León de Ira, la bíblica imprecación que sigue en el texto de Nahum: 'Observad; yo estoy contra ti, dice el Señor de las Huestes'.

Este tremendo evento de alrededor de ochenta y ocho años antes de Cristo tenía algún particular significado para los Esenios, o sus comentarios en Nahum no habrían sido hechos apuntando así a la referencia de la crucifixión de la lealtad, no va tan lejos como nombrar el jefe extranjero caracterizado en el drama, y colocar así la escena firmemente en la historia. Observando hacia los años posteriores, los comentarios esenios pudieron haber visto al infame acto como marcando un punto de giro en los asuntos del hombre, una señal del amanecer de ese período escatológico que ellos llamaban 'el Fin de los Días'. No debe ser considerada muy frecuentemente en serio nuestra apreciación de los puntos de vista sectarios de los históricos eventos que su importancia no ponga en ninguna secuencia ordenada de causa y efecto, o en su resultado inmediato, no siempre en los detalles de las personas y lugares involucrados, son en su significado escatológico, es decir, en su valor como señaladores del punto de al forma del final del presente orden mundial. Eso es por que encontramos los pergaminos así frustrando como registros de la historia de la secta las personalidades de sus lideres; no existen 'evangelios' en el Nuevo Testamento, en el sentido de una colección de historias y dichos de una maestro inspirado y sus amigos y parentela. No debemos esperar en los manuscritos las descripciones de individuos, la forma en que ellos lucían y hablaban, sus vestimentas y la manera de hablar, ni narraciones de trucos de conjuros realizados sobre el agua para cambiarla en vino, higueras blanqueándose por una palabra, o historias de cadáveres amortajados surgiendo a la vida. De hecho, parece que debemos tener una genuina sospecha de sus propósitos y maravillas, porque, en tales sociedades serias y esotéricas, sus escritores habrían estado libres para divulgar nombres y lugares con tal abandono, o a deber así cariñosamente sobre la especie de minuta diaria., con que se vivificaban las narraciones del Nuevo Testamento y así asegurar su perenne popularidad. El esenio, viviendo en el crucial período del Fin de los Tiempos, no se involucró con semejante trivia; observó los 'signos de los tiempos' para estimar lo mejor posible la aproximación de esta edad de agonía y la manifestación del  Nuevo Orden de Dios. De tales señales, los esenios pudieron haber considerado la crucifixión de los ochocientos como de un gran significado, y particularmente si entre las víctimas se encontraba su amado Maestro de Justicia.

Porque si su propio líder no hubiera sido involucrado en la trágica secuela de la locura de los 'Buscadores-después-cosas-lisas', los eventos no habrían sido recordados así agudamente en el comentario esenio. Ha habido otros ataques sobre grupos religiosos disidentes en ese turbulento período; la relación entre la casa Macabea y los líderes de la nación espiritual han sido siempre tensas. Además la bestialidad de Jannaeus en el tratamiento de sus propios temas fue tristemente sin igual en la era post-Macabea; todavía en ninguna parte a excepción de los pergaminos se ha recuperado tal deliberada referencia a un identificable acto de tiranía viciosa.

Otro comentario bíblico esenio se refiere al ataque violento sobre el Maestro de Justicia en el 'lugar de su exilio'. Esto viene en un tratamiento similar o un mal tratamiento --de pasaje en el libro de Habacuc:
¡Traidores! ¿Por qué no miran y permanecen silentes, mientras una persona malvada ataca a uno más justo que él? (1:13). Esta interpretación concierne a la casa de Absalón y los hombres de su concilio, quienes permanecieron mudos mientras el Maestro de Justicia era castigado y no le ofrecieron ayuda contra el Hombre de Mentiras, quien invocó la Ley en el medio de toda la congregación…[9].

Pesar para él, quien hace beber a sus compañeros del chorro de su veneno, intoxicándolos así que él puede mirarlos fijamente sobre sus solemnidades (2:15). Esto concierne al Sacerdote Malvado, quien persiguió al Maestro de Justicia en el lugar de su exilio, le hizo beber de la copa de su veneno. Y en el tiempo apuntado para el descanso del Día de Perdón, apareció repentinamente ante ellos para atacarles y hacerles tropezar en el día del ayuno, su Sabat de descanso [10].

Otra referencia a la persecución del Maestro aparece en un comentario del Salmo 37, publicado primeramente por el presente escritor en 1954 y 1956:
El malvado esperó por el justo y buscó [para matarle. El Señor no le abandonará a sus manos y] no le condenará cuando lo intente (vv. 32-33). Esto dice relación con el sacerdote Malvado quien [surge contra el Maestro de Justicia] a darle muerte […] y la enseñanza se la dio a él. Pero Dios no le abandonó y no le [condenó cuando] es llamado al Juicio. Pero, [Dios le pagará, (es decir, el Malvado Sacerdote)] sus deudas cuando le de en el poder de terribles naciones para la ejecución de él [del Juicio].

Este tema de la pasión del Maestro y de su traición tiene un corolario que aquellos que creen en él y sufren sobre lo que le pasó, pueden esperar cosechar la recompensa de la justicia. Como el Maestro en sí, ellos no serán abandonados por Dios, en el Día del Juicio que deben enfrentar todos los hombres. Así se lee en otro pasaje de los comentarios de Habacuc:
[Pero la Justicia vivirá a través de la Fe (2:4)] Esto dice relación a todos los que observan la Ley en la casa de Jehovah, a quienes Dios entregará desde el Salón del Juicio, debido a su sufrimiento y su fe en el maestro de Justicia [11].
(Véase también capítulo 10).
 

Nuestras Notas:

1. Los Esenios dejaron, hacia el año 86 después de Cristo, Pella y otros pueblos  del norte y el este de la comunidad, siendo identificados con varios grupos, incluyendo los Edomitas, Elkesaitas, Sampseanos, los Terapeutas en Egipto, los Padres Kadosh y últimamente algunos de los que han sido cristianizados bajo el término de padres del Desierto, tanto en Siria como en Egipto. Los Zelotes probablemente heredaron la comunidad después de los propios esenios y su nivel de manejo superior se dividió.
2. Y el calendario Nippur.
3. Existen razones completamente funcionales para esto.
4. Esto es verdaderamente sugestivo  de la idea de renovación de Avatares de "Juan" --i.e. Dustan, Dostai, Dositeo, Jonatan, etc.
5. ¿León? ¡Cualquier relación a las panteras, como Yeshu ben Pandiru o Pantera?
6. Hacia el año 96 antes de Cristo.
7. Pero…ver Da Costa, "El Artífice Dionisíaco".
8. Compare la historia de Espartaco. Nada que ver la referencia de ostras y caracoles.
9. Esto es similar al "Impostor" en el NHL
10. Quizá también él fue prevenido de invocar el Nombre, con el que regresó a los más antiguos tiempos. QUIZÁ REHUSÓ, como HRAM ABBIF ofrendar la PALABRA DE UN MAESTRO MASÓN, y su rechazo le acarreó su sacrificio y la maldición de aquellos que intentaron robarle. Podemos ver muchos paralelos entre la tercera leyenda y esta historia, como también vemos mucho en el Roble del Maestro, que acabaría tanto en el período Hekhalot como en el Libro Bahir.
11. Es decir, los justos de la comunidad, los partícipes del Maestro de Justicia vivieron a través de la fe, en el conocimiento que podían recibir como recompensa, por colocar buena fe en su líder. Los cristianos no usaron este término. Este es uno de los más controvertidos de todos los pergaminos, el Habacuc Pesher, y finalmente fue editado por Eisenmann y Wise en 1992. No estamos de acuerdo con las conclusiones anexas, esto fue un embargo a todas las formas de la iglesia y por esa razón Allegro fue despedido del grupo, falleciendo finalmente, y así la historia continúa. Estamos convencidos que Allegro fue el único estudioso competente en el grupo porque escribió con sentido perfecto lingüista, litúrgica, teológica e históricamente.

Selección 2

3. SECACAH EN GALILEA

En una ocasión durante la filmación de un programa de televisión sobre los pergaminos del Mar Muerto, uno de nuestros camarógrafos iba siendo guiado abajo al camino desde Jerusalén a Jericó. Experimentó su primer encuentro con el Valle Rift, y en la medida que el viaje progresaba y el camino se sumergía más profundamente en el desierto, se comenzó a sentir inusualmente callado y malhumorado. Al final, con toda la sincera desilusión de un hombre inglés exiliado, exclamó:: ¡Señor, que hoyo más desamparado de Dios!

Uno puede ponerse en su punto de vista. En el tórrido calor del verano esta escena desértica tiene una cierta grandeza, ciertamente, y en el pasado esto pudo haber inspirado profetas del Juicio Final, pero no es una bonita visión. No obstante, el piadoso residente de los asentamientos esenios podía no haber tenido eco en los sentimientos de nuestro amigo en los mismos términos. Él hubo, después de todo, de llegar a esta escena de desolación específicamente al buscar a Dios y a aguardar Su posterior revelación. Pero, ¿por qué allí, de todos los lugares en la Tierra Santa?.

Los esenios construyeron su monasterio sobre estructuras muchos más antiguas, probablemente identificables con una de las ciudades bíblicas del desierto, se trata de Secacah. Este nombre es reminiscencia de la palabra hebrea para tabernáculo (sukkah), el Santuario del desierto de Dios durante el Éxodo, y así de algún especial interés esos peregrinos de días posteriores, pero esto solamente no los habría persuadido para colocar su residencia temporal en ese sitio. La razón para su elección puede residir, como cualquier otro aspecto del pensamiento y práctica esenia, en su filosofía de la historia.

Los piadosos judíos creían que cualquier cosa que hubiera acontecido a su pueblo era parte de plan maestro de Dios para la humanidad. Él había escogido a Israel para servirle antes de que el mundo fuera hecho. Ella fue a ser el instrumento de Su salvación. En el principio el mundo fue creado en perfecta armonía, pero la desobediencia de Adán y Eva había traído pecado y sufrimiento al interior del Edén. Alimentarse por uno mismo, esta primera desobediencia habría producido más corrupción hasta que al final pareció necesario destruir toda vida humana cercana y comenzar nuevamente con el único núcleo de justa piedad remanente que había, Noé y su familia directa. Cuando, ay de mí, este nuevo valeroso mundo también se extravió en la rebelión y la depravación, Dios llamó a Abraham desde Mesopotamia a fundar un linaje de la más alta fidelidad. Por consiguiente, Él educó a los ancestros patriarcales de Israel con amor y disciplina a través de una serie de vicisitudes y victorias, hasta que Él les revelaría la naturaleza de su divino llamado y sus responsabilidades.

Durante el vagabundeo en el desierto bajo Moisés siguiendo su providencial escape de Egipto, los israelitas fueron conformados como nación, se les concedió conocer el secreto Nombre de Dios y se les otorgó el inestimable don de la Torah o la Ley. Durante esos cuarenta años fueron sometidos a los deberes y privilegios de debían de acompañar a sus estatutos de pueblo elegido. Israel había sido favorecida sobre todas las otras naciones con el conocimiento de la Ley, desde el momento que a través de su autorevelación  sobre la parte de Dios, sólo ella podía conocer Su voluntad perfectamente y en obediencia a sus demandas activaría una armonía con el Divino Plan Maestro oculto de los hombres. Al mismo tiempo, más fue requerido de ella que lo que podría ser esperado de los pueblos menos iluminados. La desobediencia sería castigada más duramente, y sobre todo, el servir a otros dioses la enajenarían del amor y protección de su Dios, dejándola a merced de las embestidas y hostilidad de fuertes naciones.

La peregrinación por el desierto fue así una escuela de disciplina para preparar a Israel a su ingreso a la Tierra Prometida, cuando estuviera repleta de su rol misionero de llevar a toda la humanidad ante el trono del verdadero y único Dios. Su primer gran líder, Moisés, no vería ese día, pero se le garantizó a Israel otro dador de Ley, no menos favorecido en sabiduría y poder milagroso, Josué, hijo de Nun.

[1] Este patrón de eventos --elección, rebelión recurrente, castigo, arrepentimiento y salvación estaba para ser repetido a través de los siguientes siglos de la historia de Israel. En cualquier era, su gente iría extraviando y rechazando su alto llamado, sólo para ser llamada de regreso a sus responsabilidades por un nuevo y carismático líder, sacerdote, rey o profeta. El mensaje fue también el mismo. Un recuerdo de la elección de Israel al divino favor; su pasado de apostasía, su castigo, y su restauración a través de gracia desmerecida, como Dios habló una vez a través de Moisés, así Él hablará nuevamente, como Él castigó los pecados de las naciones retirando Su amor y protección y condenándolas a futuros períodos de esclavitud y humillación, así Él lo hará de nuevo. Pero, el arrepentimiento les permitirá reunirse con una promesa renovada y una restauración al redil de Su exclusivo servicio.

En la plenitud del tiempo, este patrón repetido de apostasía y restauración alcanzaría un clímax en el final del holocausto que inundaría a toda la humanidad, generando también corrupción para responder a la misión evangélica de Israel. Como en los días de Noé y el diluvio, el malvado será barrido de la faz de la tierra, tanto el judío como el gentil renegado, viviendo sólo los Hijos de la Luz bajo su liderazgo mesiánico para inaugurar el nuevo orden y conducirles al Reino de Dios. Seguiría luego el milenio, un período de mil años d paz y armonía con la Voluntad Divina, hasta la final disolución de todas las cosas.

Había, luego, en el entendimiento esenio una representación de la historia humana que fue básica para su filosofía. Lo que ha sucedido antes volverá a suceder nuevamente, no a través de los mismos procesos automáticos gatillados por un destino mecánico, sino a través de la naturaleza fluctuante de la respuesta del hombre hacia Dios. Dado que a Adán le ha sido conferido --o había cogido temerariamente-- el don del conocimiento y la autodeterminación, Dios efectuaría su Plan sólo a través de la persuasión y corrección. Por consiguiente, fue inevitable que el registro que el registro de un asunto humano fuera marcado por sucesivos períodos de indocilidad y reconciliación, de rebelión y arrepentimiento, y que el estado ideal de gracia y armonía pudiera a veces estar interrumpido por guerras y desastres naturales.

El registro de estos ciclos en los asuntos humanos será visto en las escrituras y su interpretación en las palabras de los profetas. Los esenios pusieron más atención a esos libros proféticos de la Biblia que fueron hechos entre los más ortodoxos judíos de su tiempo, por ellos buscó esas pistas en el rumbo de los eventos futuros. Esas profecías no fueron predicciones vagas un sacasuerte noble en una bola de cristal, sino el modo de hablar inspirado de hombres de Dios, bien versados en la Ley. Ellos estimaron el futuro de Israel por la medición de la cualidad de sus previas respuestas a la demanda de Dios. El arte de la pronosticación dejó un entendimiento del pasado.

Estamos listos para hacer notar unos pocos ejemplos de exégesis bíblica en los papiros y podemos maravillarnos de la libertad con que los comentaristas manipularon el texto para acomodarlo a sus propósitos, y al forzarlos, además de ser un tiempo bizarro, significó que ellos sacaron palabras de las escrituras. Pero ha sido recordado que los exégetas esenios se consideraban a si mismos como inspirados por el espíritu de la profecía, como el escritor original, y así han sido avalados por una no menos autoridad divina para su interpretación. Solamente entendemos esta extraña gente  y sus formas si tratamos de entrar en su tiempo y lugar, suspendiendo nuestro acercamiento más 'científico' a los documentos de la tradición, y sobre todo, de liberarnos de nuestra insistencia  sobre una progresión lógica de eventos y en exacta cronología.

Debemos adoptar la visión cíclica esenia de la historia y escudriñar son esos extremos 'fundamentalistas' sobre el texto sagrado, palabra por palabra, letra por letra, buscando en ellas algunas pistas de sus expectativas del futuro y apreciaciones del pasado. Con ellos podemos observar cada sílaba de las Escrituras como inspiradas y cualquier significado puede ser extraído de cada palabra, no obstante ser un proceso ofensivo a nuestro entrenamiento filológico, puede ser aceptado si esto puede ayudar en la tarea de discernir con los pronosticadores esenios los 'signos de los tiempos'.

Los hombres del Convenio estuvieron, por lo tanto, estudiando la Ley y los Profetas día y noche. Pero, ellos no eran sólo observadores; creían que habían sido requeridos para jugar un papel activo en el establecimiento de un nuevo Reino, y hubieron así de usar sus poderes predictivos para ajustar por si mismos a su especial misión. No fue suficiente el que ellos estuvieran capacitados para aprehender el Plan Divino, debían unirse conforme a sus designios en todo lo que pensaban, sentían o hicieran.. Ellos debían parecer el perfecto instrumento de Dios, unidos completamente con el divino propósito y totalmente dedicados a Su causa. Solamente apreciando su completa resolución podemos seguir adentrándonos en la mente esenia o comprender la naturaleza y propósito de su existencia en las costas estériles del mar Muerto.

Luego, yendo hacia atrás para nuestra búsqueda en la respuesta a '¿porqué Qumran/Secacah?, esperaríamos encontrar la pista en la historia de Israel y en la profecía bíblica lo concerniente a los últimos días.

Como en el pasado, no necesitamos mirar más allá que unas pocas millas en dirección norte, a Jericó y los vados cruzando el Jordán. Fue allí que Josué, hijo de Nun, en su papel de sucesor de Moisés, guió a los israelitas a través de la Tierra Prometida (Josué 3). Como el mar Rojo se separó ante Moisés y las tribus escaparon de sus opresores egipcios, así ahora las aguas del Jordán, apiladas por si mismas en un estancamiento aguas arriba, bajan  en el cauce del río a los pies de sacerdotes y del pueblo (v.14ff). en esta repetición d la historia era una señal segura de las intenciones  de Dios hacia Israel y de Su confirmación del oficio profético de Josué. Antes los israelitas extendieron muchas generaciones en una continua lucha contra los habitantes de la tierra que habían de poseer y además de los más peligrosos contactos con los seductivos cultos de los dioses locales. Por consiguiente fue designado Josué para que guiara inmediatamente al pueblo en una renovación de su alianza con su Dios, en preparación para los tiempos de prueba que aguardaban a ellos y sus descendientes.

Así ahora, mil quinientos años después, cuando los Esenios afrontaban el mayor cambio de todos los tiempos, se reunieron en la vecindad del primer cruce [2] a renovar sus votos ante Dios. Se llamaron a sí mismos los 'hombres de la nueva alianza' ' 'Nuevo testamento' y se prepararon por sí mismos bajo su maestro, otro 'Joshua' (en forma griega Jesús) a entrar en la Tierra Prometida de la Nueva Era. Ellos hablaron de su exilio como el haber tomado por 'cuarenta años' la población o tentación en el desierto. Esto fue para ellos, como para sus antepasados, un tiempo de gran privación y una autoimpuesta disciplina, para adaptarlos para su gloriosa misión y alto oficio en el Reino mesiánico. Posteriormente verían en otras asociaciones del área de Jericó que pareció a los Esenios confirmar su creencia estaban siguiendo la huellas de la historia.

Como eran fieles a su profecía bíblica en sus opciones de hogar, necesitamos colocar en la mente una importante característica de la era mesiánica. Esta fue la de ser marcada por una restauración de la armonía en la naturaleza, perdida, como fue creído desde la expulsión de los primeros padres del hombre en el Paraíso. Vemos esta esperanza expresada en una cantidad de muy familiares pasajes en la Biblia. Por ejemplo, la descripción de Isaías de la futura regla del Mesías, un descendiente de la Casa de David, incluyendo esta altamente ideal, si improbable, situación ecológica.

"El lobo morará con la oveja,
y el leopardo reposará con el cabrito,
y el ternero y el león y su cachorro estarán juntos,
y un pequeño niño les guiará.
La vaca y el oso comerán,
sus crías reposarán juntas;
y el león comerá heno como el buey.
El niño lactante jugará sobre la guarida de la áspid,
y el niño destetado colocará su mano en la guarida de la culebra.

Ellos no herirán o destruirán
en toda mi sagrada montaña;
porque la tierra estará colmada del conocimiento del Señor.
Como las aguas cubren el mar".
(Isaías 11 6:9)

Una transformación similar tomaría lugar en la distribución de los recursos naturales, trayendo agua al desierto y fertilidad donde todo ha sido previamente estéril:
Cuando el pobre y el necesitado busquen agua,
y allí no haya,
y su lengua esté seca por la sed,
Yo, el Señor, les responderé,
Yo, el Señor de Israel, no les abandonaré,
abriré ríos sobre los altos vados,
y fuentes en la mitad de los valles,
haré del desierto una pileta de agua,
y de la tierra seca brotará agua.
Colocaré en el desierto el cedro,
la acacia, el arrayán y el olivo,
colocaré en el desierto el ciprés,
el olmo y el alerce juntos,
para que los hombres puedan ver y conocer,
puedan considerar y entender juntos,
que la mano del Señor ha hecho esto,
el Sagrado Uno de Israel ha creado esto.
(Isaías 41: 17-20)
 
Entre tales manifestaciones milagrosas del poder sanador de Dios, llevando vida hasta donde no la hay, fue la transformación del Mar Muerto en un lago repleto de peces, donde los pescadores podrán llenar sus redes hasta reventar. Por consiguiente, en estos lugares podían desarrollarse muchas especies de árboles portando continuas cosechas de frutos. La corriente de agua dadora de vida que sustentaría este maravilloso cambio manaría desde el umbral del templo en Jerusalén y flotaría dentro de 'Galilea' o 'región' oriental, en la Arabia, el nombre dado al valle Rift. Esta fue la visión registrada por el profeta Ezequiel en Babilonia durante el exilio:
"Me hizo volver a la entrada del Templo, y vi que brotaba agua debajo del umbral del Templo, hacia oriente, (pues la fachada del Templo miraba a oriente); y el agua bajaba desde debajo de la parte final del sur del umbral del Templo, al sur del altar…

"Y me dijo: esta agua corren hacia la región oriental hacia la Galilea oriental y bajan dentro de la Arabá; y en cuanto lleguen a las estancadas aguas del Mar, ésta se tornará en fresca. Y cualquier criatura viva que esté por donde pasa el estero, tendrá vida, y allí habrá gran cantidad de peces, pues estas agua irán allí, que transformará las aguas del mar en frescas, así cualquier cosa vivirá donde el río vaya. Los pescadores se detendrán junto a esta agua, desde Engadí hasta Engalú y se pondrán redes a secar. Las especies de peces serán muchísimas y de gran abundancia, como los peces del Mediterráneo. Pero en sus orillas, sus lagunas y pantanos no serán saludables y sólo servirán para salinas. Y ambos lados del río, crecerán toda clase de árboles frutales, no se les caerán sus hojas, ni les faltarán frutos, tendrán cada mes frutos nuevos, porque las aguas vendrán desde el Santuario. Sus frutos serán para comida y sus hojas para sanación…'" (Ezequiel 47: 1-12)

Otro profeta del exilio, Zacarías, cuyas palabras parecen haber tenido un muy especial significado para los Esenios en la formulación de sus ideas mesiánicas, escribe en forma similar sobre la milagrosa corriente de agua viva:

"En ese día, aguas de vida manarán desde Jerusalén, la mitad de ellas al Mar oriental [es decir, el Mar Muerto] y la otra mitad al Mar occidental [es decir, el Mar Mediterráneo], esto continuaría tanto en verano como en invierno". (Zacarías 14:8)

Parece razonable asumir que cualquier agua fresca que brote Ezequiel tiene en mente cuando el coloca el límite norte de las nuevas zonas de pesca galileas en 'Engalú', los Esenios habían interpretado esto como el pequeño arroyo de agua fresca al sur de su monasterio, llamado hoy día por el nombre árabe de 'Ain Feshkha'. Ellos hicieron mucho de estas bienvenidas aguas para sus plantaciones y ganado pequeño, como conocemos de los restos de las excavaciones de sus instalaciones en el área alrededor de la fuente, pero esto debe haber necesitado de toda su fe para la concepción de este goteo rotativo mientras crecía en gran forma en un poderoso río tan 'profundo como para nadar en él, un río que no podía ser cruzado' (Ezequiel 47:5)

La visión de Zacarías extendida a los medios por lo esta fuente dadora de vida estaría habilitada para fluir subterráneamente desde el lado oriental del templo hasta el Mar Muerto. Bloqueando su camino, más allá del valle Kidrón, fuera de la pared oriental del santuario, se ubica en el Monte de los Olivos. Pero, en el Día del Juicio de Dios se ubicaría sobre el monte, 'y el Monte de los Olivos sería separado en dos desde el oriente al occidente por un muy ancho valle; así una mitad del monte quedaría hacia el norte y la otra hacia el sur' (14:4).

Entre los escritos apócrifos que nos han llegado desde la literatura judeo-cristiana, pero que nunca alcanzaron estatus canónicos, están aquellos atribuidos al patriarca Enoch, registrando una serie de visiones que supuestamente habría experimentado después de su traslado al cielo. Muchas copias fragmentarias de estos trabajos han sido encontradas entre los pergaminos, indicando después de todo un fuerte interés esenio en las tradiciones de Enoch, sino del actual origen esenio. Por consiguiente, de particular significado es que Enoch también se refiera a la fuente milagrosa corriendo hacia el oriente desde el Templo (26:3), cambiando el desierto en una plantación de árboles aromáticos, exhalando la fragancia del solíbano y mirra' (29:1).

En tales visiones proféticas, los esenios reconocieron claramente no sólo referencias a su propio lugar de exilio, en la 'Galilea oriental', un día a ser así maravillosamente transformado en un verdadero Jardín del Edén, sino que también a ellos mismos como 'pescadores de hombres', lanzando sus redes sobre las aguas. Así escribió el autor de este himno de acción de gracias, probablemente su propio Maestro de Justicia:

"Tú me has dado una morada con muchos peces
quien extendió una red sobre la superficie de las aguas,
y con aquellos quienes pescaron niños de iniquidad;
allí Tú me has establecido para el juicio". (Himnos, col. V)

"Yo [agradeciéndote, oh Señor, porque], Tú que habéis colocado junto a mí
una fuente de aguas frescas en una tierra desértica,
y por un manantial en una tierra seca,
y por canales que riegan un jardín [de delicias en el desierto]".
(Col VIII: ver más adelante Cap. 11 p.175)

Esta idea de una corriente sagrada de agua como una fuente de inspiración, llenando de vida y salud a las almas de los hombres, encontró particular disposición entre aquellos ascetas para quienes el calor sofocante del desierto no era solamente una mera forma de hablar. El desolado paisaje de las orillas del Mar Muerto debieron haber hecho de ellos más que nada salvadores de los contrastes entre su exilio y la vegetación exuberante de áreas más favorecidas. Dicen que sólo los árboles estaban con las ramas nudosas blanqueadas por el sol sobre las riberas, incrustadas de sal, de ahí que ellos hubiesen estado barriendo desde los barrancos  en el otro lado del Mar Muerto. Sobre la orilla lejana, de hecho, colocaron árboles de palma y arboledas circundaban la famosa fuente caliente; pero sencillamente acentuaron la desolación de la ribera occidental, encontrando sólo señales de verduras, al sur de Jericó, pudo haber sido los jardines de los Esenios alrededor de la fuente de Engalú.  Así la visión del profeta de árboles frutales y aromáticos, cuyas hojas eran 'para salud', podría haber tenido un particular apelativo. Aquí vemos nuevamente las palabras de los Maestros salmistas:

"[que pueden crecer] juntos, una plantación
de cipreses, pinos y cedros, para Tú gloria,
árboles de vida junto a una fuente de misterio,
oculta entre todos los otros árboles por las orillas de las aguas;
así que ellos pudieron hacer brotar [3]
una eterna plantación.
Y antes que, establecieran sus propias raíces,
se extendieron a la fuente de las aguas,
que su incisión pueda ser abierta a las aguas vivas
y refrescarles desde la sempiterna fuente….
"Y el brote de santidad creció
en una plantación de verdad, oculta y no estimada;
y no siendo reconocida,
sus misterios permanecieron sellados.
Tú hiciste un cerco alrededor de tres frutos [oh, Dios],
con el misterio de los huéspedes guerreros,
y el espíritu de la santidad,
y la flama arremolinada de fuego;
que no [acercaría al hombre] a la fuente de vida
o a beber de las aguas de santidad
con los sempiternos árboles,
o abultan sus frutos [generalmente] a través de las nubes,
quien viendo, no reconoce
y considerando, no cree
en la fuente de vida;
quien ha puesto [su mano contra] el sempiterno sembradío.
(Col. VIII).

El maestro se identifica con esta 'fuente de agua viva' en la que sus seguidores pueden encontrar los secretos de la vida eterna:

"Pero, Tú, oh mi Dios, has puesto en mi boca
como chaparrones de anticipada lluvia para todos [aquellos que tienen sed]
y una fuente de agua viva…
Rápidamente manarían delante
de los lugares secretos escondidos…
"Pero la plantación fructífera
[por la ] fuente sempiterna [4]
[será] un Edén de Gloria…"
(Col VIII; ver abajo, cap. 11, p. 176)

Los 'árboles' que fueron nutridos desde esa fuente dadora de vida eran, por supuesto, los mismos Esenios. Esta figura de los elegidos como arboles es bastante común en el pensamiento judío. De esta forma, por momentos, Isaías cita la promesa de Dios a Su pueblo:

"Tú pueblo serás todos juntos,
poseerán la tierra para siempre,
la cosecha de mi plantación,
el trabajo de mis manos,
que Yo pueda ser glorificado…" (60:21)

Y en los evangelios de los profetas de 'buenas corrientes al afligido':

"a garantizar a aquellos que se lamentan en Sión,
a darles una guirnalda en lugar de cenizas,
el aceite de regocijo en lugar de lamentaciones,
la caja de oración en vez de espíritu débil;
que ellos puedan ser llamados robles de justicia,
la plantación del Señor,
que ellos puedan ser glorificados…" (61:3)

Per, los Esenios de Secacah harían un encuentro constante de la identificación con ellos mismos de los visionarios árboles a través del sagrado manantial. Entre las variedades mencionadas por Isaías estaba el arrayán (41:19) y de esos árboles frutales no identificados dice que sus hojas serán 'para sanar'. El más probable origen semítico para el nombre 'Esenio' es, como hemos dicho antes, la palabra aramea 'asayya', 'sanadores', de la raíz 'sy', 'sanar'. La palabra aramea para 'arrayán, es también similar', asayya. Los poderes curativos de este árbol aromático son bien conocidos y ampliamente aplicados en la antigua farmacopea, y la guirnalda o corona de arrayán tiene un lugar especial en muchas religiones, y el judaísmo no es la excepción. Se especifica entre las ramas requeridas para hacer barras en el Festival de los Tabernáculos (Nehemías 8:15), con toda la relevancia que previamente es notado para esa palabra del hogar de los Esenios, Secacah.

Además, estaban incapacitados para a ellos mismos esas enigmáticas visiones tan amadas de los apocalípticos bíblicos, vivida en su imaginación, pero oscuramente misteriosas y preñadas con contenido esotérico para aquellos inspirados a interpretarlas. Aparece en el comienzo de la profecía de Zacarías:

"Yo veo en la noche, y observo un hombre montado sobre un caballo rojo. Se detuvo entre los arrayanes, en el lugar sombreado , y detrás de él había caballos rojos, alazanes y blancos. Luego, digo, ¿qué es eso mi Señor?. El ángel que habla conmigo me dice: 'Te mostraré que es lo que hay allí'. Así el hombre que esperó entre los arrayanes contestó: 'Esos son a quienes el Señor ha enviado a patrullar la tierra'" (1:3-10)

En otra parte de la tradición judía, los 'arrayanes' de este pasaje son identificados con los Únicos Justos, o Santos, así los Esenios no están solos en la interpretación de los árboles visionarios como hombres y particularmente ellos mismos.

De gran interés y significado es el nombre hebreo del lugar donde estos 'arrayanes' fueron localizados, MesSilah, lugar sombreado, similar a Secacah y filológicamente no muy diferente del lugar 'Asel', al que los mismos milagros del profeta abrió el valle extendido a través del Monte de los Olivos. Esto es, él vio el final de la garganta desde donde Israel alcanzó el Mar Muerto en Secacah o Messilah.

Entonces, si el antiguo Secacah fue conocido posteriormente por el sinónimo de Messilah, "Lugar sombreado", podemos localizar con alguna certeza el lugar en el que Alejandro Jannaeus persiguió a los rebeldes quienes le habían humillado ante el rey Demetrio. Será recordado que en el año 88 antes de Cristo, siguiendo los cambios del corazón de muchos de los disidentes judíos, dejando a Demetrio y los 'Bucadores-después-cosas-lisas' solos frente a Jannaeus, el sacerdote-rey judío que estuvo capacitado para guiar a los extranjeros desde su territorio y girar en atención a enseñar a los rebeldes a una lección judaica que no olvidarían. Josephus, en una narración, dice que los fugitivos fueron guiados a tomar refugio en la 'ciudad de Bemeselis', una aproximación griega del hebreo Beth ('casa de) Messillah ('sombra'). Desde este lugar de ocultamiento, Jannaeus los extrajo para ser sacrificados.

Que los rebeldes hayan sido derrotados habiendo tomado santuario en la plaza fuerte esenia de las riberas del mar Muerto es bastante razonable, después de todo, ellos habrían recibido ayuda temprana del Maestro y sus amigos. Sin embargo, habrían esperado a pie firme en el asentamiento porque se ofrecía un lugar oculto a salvo por largo tiempo, aunque el vigilante de la torre les habría entregado les habría dado una advertencia de la aproximación del enemigo por el norte. Quizá los fugitivos esperaban moverse en el momento propicio, cruzando el Mar Muerto y llegando al otro lado en Transjordania. Allí ellos podrían haber esperado buscar ayuda de los enemigos árabes de Jannaeus, los Nabateanos, ubicados en Petra y formar un pasaje de salvación hacia Egipto.

Cualquiera haya sido el caso, se notan las breves referencias en los comentarios esenios, recordando el ataque sobre el Maestro 'en el lugar de su exilio' por el Sacerdote Malvado, 'el 'León de Ira', quien 'desgarró suficiente para sus cachorros y estranguló presas para sus leonas', y esto comienza ahora a tomar un claro sentido y arroja nueva luz sobre los terribles eventos que involucraron a los esenios en esos días. La primera reacción de los sobrevivientes del monasterio debe haber sido la de schock paralizante. Quizá, sólo posteriormente que ellos contemplaron la muerte de su reverenciado líder y particularmente el horrible curso de desamparo de Dios, que le aconteció a 'quien estaba colgado en el árbol', que nació sobre ellos la consciencia de los favores que habían recibido dada la naturaleza propiciatoria del sacrificio observado. La crucifixión del Maestro no fue materia para místicas especulaciones, pero posteriormente de murmullos ocultos y miedosos, y un sentido de desilusión porque Dios habría permitido alcanzar tal tragedia a su sirviente, el mentor espiritual y guía de sus elegidos.

(La mayor parte del capítulo 3, Secacah en Galilea, pp. 44-61)
 

BARRA LATERAL: SUCCOTH BENOTH

Encontramos la siguiente ilustración en la "Historia de la Masonería de Mackay" por Robert Ingham Clegg, grado 33 (edición 1921), Volumen VII, capítulo 115: "Leyendas y simbolismos en diferentes grados", p. 2140, Figura 11; y la descripción en las páginas 2142-2143.

Figura 11, representa Succoth Benoth,y es una compañía de la deidad Nergal, que los babilonios seleccionaron como su objeto de adoración favorito. (2 Reyes XVII, 30)

Esta representación es evidentemente Venus surgiendo del mar, atendida por los tritones, quienes la miran con veneración y triunfo; pero ésta no es la Venus original, es la historia poéticamente tratada, variada por la imaginación  o los griegos, a partir del antiguo emblema; reteniendo la idea, pero cambiando las figuras, etc.; como lo hicieron con Dagon y como estuvieron acostumbrados a hacerlo con todas sus deidades; de ahí que los egipcios, etc., pensaran que eran impíos, y de hecho, por eso sus imágenes fueron completamente desechadas. A este incidente de Venus surgiendo desde el mar debe ser referido todo lo que los poetas escribieron sobre el nacimiento de la diosa de la belleza desde las saladas olas, desde la espuma del mar, etc., de lo que mucho puede ser fácilmente entre los escritores clásicos, griegos  o latinos.

La palabra hebrea succoth es usualmente interpretada como residencia temporal, como tienda, como puesto, etc. Los rabinos traducen esto como 'tiendas de las jóvenes mujeres': esto es literalmente 'los tabernáculos de las hijas o mujeres jóvenes', esto es, 'si benoth es tomado como el nombre de un ídolo femenino, a partir de Beneh a erigirlo a procrear niños, luego las palabras expresarán los tabernáculos sagrados a los poderes productivos femeninos.

La paloma cuando es usada como una insignia o como símbolo, referida primeramente a la paloma del diluvio; y la doble cara de Jano referida primeramente a Noé; quién miró hacia a tras a un mundo terminado y hacia delante a un mundo que comenzaba. En las ilustraciones conectadas con Succoth Benoth, la cabeza de Venus en un lado de una medalla con la paloma en su reverso, y la cabeza de Jano con una paloma también en su reverso, debe haberse referido originalmente al mismo evento. Este evento fue la conmemoración de la figura de Derketos, quien fue una diosa siria, en otras palabras, Venus surgió del mar. Derketos surge desde un pez, primero Noé como el gran progenitor de la humanidad le restaura la luz y la vida; segundo los prolíficos poderes nuevamente en ejercicio; tercero, el renacimiento de la posteridad humana, etc. después de una temporal residencia en esa matriz flotante de la humanidad, el arca de la preservación.

La composición de la mujer con la forma de pez es vista en una medalla de Marsella representando a Atargatus-Kerketos, la diosa Venus siria. Marsella emplazada por una colonia de fenicios desde Siria. Ellos, como los hombres de Babilonia, llevaron sus cultos y dioses a ese distante lugar.

En otra parte, un trabajo titulado "El Inescrutable Palacio" de Bishop, una compilación de materiales del grado XI de la OTO, encontramos lo siguiente sobre el comentario de la leyenda de Seth y Horus:

"La parte del conflicto que más nos interesa aquí tiene lugar después de que Seth había arrancado el ojo de Horus. Hathor restauró la vista a Horus y los dos jóvenes fueron llevados atrás ante el Concilio a ser juzgados.

"Esta parte del mito me intriga. ¿Podemos esto como una evidencia de previa actividad sexual, dado que el ojo de Horus regula el ano? Hathor es la Afrodita egipcia [1] y su presencia como mediadora en la relación entre los dos dioses masculinos sugiere un importante lugar para la divinidad femenina en la fórmula homosexual. Vemos esto nuevamente en el próximo episodio, donde Isis es la mediadora. Diotima, una sacerdotisa de los misterios en el Simposium de Platón --nuevamente una presencia femenina única en que es primeramente un marco homoreótico-- dice que la diosa Afrodita Urania (Afrodita en su manifestación como 'Reina del Cielo') es la patrona e unión del mismo sexo. Yo he encontrado a ser esto absolutamente el caso en trabajos personales[2]…" --p.37

Notas citadas de "El Inescrutable Palacio"
1. Actualmente Afrodita es la greco romana Hathor, siendo esta última más antigua
2. Así tenemos.

Nuestras Notas
1. Material clave en los próximos seis párrafos.
2. Los cruzamientos son importantes en esta tradición, retrocediendo a la batalla Celestial entre Marduk y Tiamat, en que NIBIRU cruzó dentro de lo que viene a ser la órbita de la Tierra en el lugar donde Tiamat estaba; Tiamat se rompió en dos, la mitad se volvió hacia la Tierra y el resto hacia el asteroide Cinturón o Brazalete martillado en el lugar del cruce. Nibiru, Nipur, Habiru, Hebreo, todos contienen esta referencia al cruce en sus etimologías. Es un hecho el significado original de la cruz como símbolo de lo que fue este evento celestial.
3. Cf. A la palabra "stolkin" en el Rito escocés, además del nombre "Plantard".
4. En todo esto hemos visto la idea de la corriente subterránea que esta escrita en HBHG. De la frase "Misterio de poderosos héroes" con las leyendas merovingias.
 
 

Selección 3

5. JOSUË, HIJO DE NUN Y EL MAESTRO DE JUSTICIA

Una sencilla hoja de pergamino desde la Cueva Partridge, publicada por el presente escritor primero en el año 1956, que contiene una colección de bendiciones proféticas sacadas de la Biblia, relacionadas con el Mesías venidero en su capacidad de profeta, rey y sacerdote. Las bendiciones son atribuidas a Josué, seguidas por una maldición en contra del 'hombre que reconstruyó esta ciudad [Jericó]' (Josué 6:26), con una expansión agregada que es como críptica en sus referencias a los caracteres históricos como muchos de los comentarios bíblicos esenios, pero por lo que podemos asumir fue directamente contra el archienemigo del Maestro de Justicia, el Sacerdote Malvado. Por consiguiente, parece que los esenios creyeron que cuando Josué pronunció las bendiciones y maldiciones sobre los taludes de Gerizim y Ebal, como su maestro había ordenado, él dirigió luego proféticamente hacia el lugar de la propia secta: la bendición sobre su maestro, como la prefiguración del Mesías y la maldición sobre el Sacerdote Malvado, como el epítome del mal en todo tiempo y precursor de la oposición satánica al establecimiento del Reino de Dios en los últimos días.

Además, la idea de involucrar al Sacerdote Malvado en la maldición de Jericó, nos hace mirar nuevamente al lugar y las circunstancias de la dramática confrontación entre el Maestro y su archienemigo, tan directamente aludida en los pergaminos. Primero, es importante recordar que la ciudad vigilada por las montañas gemelas, Siquem, fue uno de las 'ciudades refugio' apuntadas por Josué para servir como santuarios temporales para aquellos que habían inconscientemente derramado sangre y eran perseguidos por los vengadores de sus víctimas. El fugitivo podía encontrar refugio en uno de estos lugares hasta que sus amigos, habiendo tenido tiempo, podrían soportar su defensa ante los jueces locales. (Josué 20:7; 21:22)

Nuevamente Siquem es manifiestamente vista como una ciudad real y acreditada con una santidad especial; allí estuvieron, por el así llamado 'Maestro del roble', los llamados 'robles divinos' (Jueces 9:37) con que Abimelec fue anunciado rey (Jueces 9:6). El similar llamado 'Maestro del Roble', por Gilgal, 'cerca de Jericó' (Deuteronomio 11:30), donde Josué recibía su visión del ángel, sin duda ha confirmado a los esenios su localización de Siquem en el área de Jericó.

El jefe angélico de los huestes del Señor, quien confrontó a Josué luciendo una espada en su mano, ordenándole sacarse los zapatos 'porque el lugar donde estás es sagrado' (Josué 6:16). Los israelitas hicieron su primer campamento en la Tierra Prometida en Gilgal y allí observaron el paso, después que el suministro del maná del desierto cesó y comenzaron a comer el producto de la tierra 'que manaba leche y miel' (Josué 5:10-12)

Esta bíblica tradición, como es interpretada por los esenios, unido al milagroso cruce del Jordán, el establecimiento del primer santuario en la Tierra Prometida y la renovación de la alianza, como una 'ciudad de refugio' y un oráculo llamado el Maestro del Roble. Podían ellos conectar el lugar y sus tradiciones con su propia situación y experiencia. Ellos habían buscado refugio en esta área, de la persecución del mundo, y han sido perseguidos aquí por sus enemigos, puesto que Jericó, ciertamente, podría haber estado en la ruta de Alejandro Jannaeus en su expedición punitiva desde Jerusalén, en su búsqueda por los rebeldes. Uno habría deseado que un comentario esenio en el Libro de Oseas se hubiera  preservado en una forma menos fragmentaria. Algunos estiman de su posible significado ya que la interpretación esenia de la historia puede, no obstante, ser juzgada a partir de los versos que se escriben:

"Como ladrones que esperan por un hombre, una compañía de sacerdotes, sobre el camino de Siquem, le mataron, ellos cometieron villanía". (v.9; ver también abajo, cap. 30. p. 197).

¿Fue el acto supremo de 'villanía' cometido en el Siquem esenio, por Gilgal, sobre el árbol del Maestro?. La dramática ironía de la situación podría no haber sido frustrada bajo Jannaeus, ciertamente, como él tuvo a su antguo enemigo azotado y crucificado sobre el sagrado 'pilar' (Jueces 9:6). Los otros rebeldes quienes han sido más directamente responsables por invitar a las fuerzas griegas a unirse a su causa, los arrastró lejos de Jerusalén a pagar la pena de traición ante la mirada atenta de sus ciudadanos; el cuerpo roto de este otro 'Joshua/Jesús' lo dejó expuesto a la humillación y el desprecio hasta que sus castigados seguidores pudieran arrastrarse desde sus cuevas a restablecer su permanencia.

Encontramos eco de este escrito en otro trabajo apócrifo llamado "Los Testamentos de los doce Patriarcas", una colección de oráculos, supuestamente dejados por los doce hijos del Patriarca Jacob. Nuevamente algunas partes fragmentarias de este trabajo han llegado desde entre los pergaminos, y esto también aparece en la parte final de una composición esenia, "El testamento de Levi". Existen interpolaciones posteriores, frecuentemente asumidas como 'cristianas', pero como también verán, estas designaciones pueden ser consideradas de poco valor, uno hablará cronológicamente, de tiempo, mas que de diversas asociaciones sectarias. En cualquier caso, el decimocuarto capítulo del testamento de Levi está, ciertamente, bien representado en un escrito esenio proveniente de las cuevas, y es en esta sección del trabajo que encontramos la siguiente admonición contra la jerarquía del templo y particularmente su malvado alto sacerdote.

"Las ofrendas del Señor vosotros robáis, y de Su porción, robaréis porciones escogidas, las comeréis (conceptualmente) con prostitutas. Y fuera de codicia enseñaréis los mandamientos del Señor, las mujeres casadas serán polutas y las vírgenes de Jerusalén serán manchadas; y con prostitutas y adúlteras seréis unidos, y alas hijas de los gentiles tomaréis como esposas, purificándolas con ilegítimas purificaciones, y vuestra unión será como la que se llevó a cabo en Sodoma y Gomorra. Y estaréis henchidos, porque de vuestro sacerdocio os eleváis a vosotros mismos sobre los hombres, y no sólo eso, sino también sobre los mandamientos de Dios. Despreciaréis las cosas sagradas con burlas y risas…" (14:5-8)

"Y un hombre que renueva la Ley, en el poder del Más Alto, los llamará embaucadores; y al final se arrojarán [sobre él] a matarle, sin conocer su dignidad, tomando sangre inocente a través de su maldad sobre sus cabezas. Y su santo lugar será destruido por causa de su…" (16:3-4)

Este último pasaje tiene fuertes reminiscencias del comentario esenio sobre el Salmo 37, referido anteriormente:

"El malvado observó por el Justo y buscó matarle… Esto se refiere al Sacerdote Malvado quien observó al Maestro de Justicia y buscó matarle."

Siempre más puntualmente, encontramos dentro de una colección de oráculos crípticos llamados "Los Libros Sibilinos", que datarían del primer o segundo siglo después de Cristo, una referencia  que claramente une el predecesor del Gran Maestro, Josué, hijo de Nun, con su propia trágica muerte:

" Entonces vendrán allí desde el cielo, un cierto número de hombres exaltados quienes extienden sus manos sobre el árbol  de muchos frutos, los perales de los hebreos, quienes un día causaron que el sol se detuviera, cuando exclamaron con bellas palabras y labios puros". (Libro V 257-9)

La alusión a la detención del sol es, por supuesto, una referencia a la milagrosa extensión del día, en tanto que Josué pudo completar la destrucción de los enemigos de Israel (Josué 10:12-14). Por consiguiente, no hay duda de que a los ojos de los justos, el maestro crucificado, el 'hombre exaltado', fue una reencarnación de Josué, hijo de Nun, conocido en los textos griegos como Jesús.

El significado del árbol de muchos frutos es de particular interés, porque esto claramente se enlaza con el árbol de la crucifixión del maestro, con la corriente dadora de vida que manó desde la entrada del templo y llevaba vida al Mar Muerto en Secacah/Mesillah.

"Y sobre las orillas de ambos lados del río, crecerán todas las especies de árboles para comida. No se desojarán, siempre estarán con frutos y se mantendrán frescos todos los meses, debido al agua que corre desde el santuario. Sus frutos serán para comida y sus hojas para sanación". (Ezequiel 47:12)

Esta concepción del árbol del sacrificio del maestro como siendo el Árbol de la Vida del Jardín del Edén fue capaz de considerable desarrollo teológico, como apreciamos en el "Apocalipsis" del Nuevo Testamento:

"Entonces él me mostró el río de agua de vida, brillante como el cristal, manando desde el Trono de Dios y del Cordero, por el medio de la calle de la ciudad, también en cada lado del río, el Árbol de la Vida con sus doce especies de frutos, produciéndolos cada mes, y la hojas del árbol eran para la sanación de las naciones". (Apocalipsis 22:1-2)

A través de esto hemos venido a completar el círculo, uniendo el Árbol de la Vida de los Esenios, con el fatal árbol en el jardín del Edén por el que los hombres cayeron: "como en Adán todo murió, así en Cristo todo será llevado a la vida". (I Corintios 15:22). Pero, en esos tempranos días, que siguieron inmediatamente al choqueante castigo del martirio del Maestro, los filósofos esenios aún estaban lejos de que el árbol o la cruz de muerte les pareciera un signo e instrumento de redención divina.

Para entender algo del razonamiento que debe haber delineado esta doctrina, debemos mirar como siempre, a las escrituras modelos, sobre las que los esenios habrían basado sus apreciaciones de las presente experiencia. Antes [1] de que los israelitas entraran en la Tierra Prometida, habían coqueteado con los cultos locales que habían encontrado en su viaje. Ellos usualmente tenían fuertes asociaciones sexuales y eran culpados por las plagas que atacaron a esos quienes se complacían en sus rituales. En expiación, Moisés hubo de ejecutar a los jefes de las tribus, como representantes de la nación, por exposición al calor solar, para 'que la fiera cólera del Señor pueda tornarse lejos de Israel'. (Números 25:4).
Algo como 'ser colgado ante el Señor', que parece haber sido observado como ofrenda propiciatoria a la deidad para disminuir su desagrado evidente a través de una calamidad natural u otro tipo de incontables aflicciones. Así, en una fecha posterior, cuando los días del rey David, el país sufra una prolongada hambruna, se inquiere por qué fue hecho por Dios este reproche divino. Al saber que estaban sufriendo porque el rey Saúl había traicionado al derramar sangre de los mismos gabaonitas, entonces bajo un tratado de protección, David preguntó a los deudos de las víctimas como la sangre culpable podía ser elevada. Los gabaonitas sugirieron que les debía entregar siete hijos de Saúl, así ellos podrían colgarlos delante del señor de Gabaón, en la montaña del Señor. El mito originalmente tuvo un origen agrícola, considerando el detalle que 'ellos pusieron a morir en el primer día de la cosecha, al principio de la cosecha de la cebada'. (II Samuel 21) (versículo 9)

La palabra hebrea usada en este pasaje, para describir esta particular forma barbárica  de ritual de ejecución, significa justamente 'dislocar, ser echado fuera', y en varias traducciones en antiguas versiones se traduce como 'empalar', 'exponer (al sol)', 'hacer un ejemplo de, poner en vergüenza'', o 'crucificar'. Esencialmente, los miembros fueron rotos en alguna forma para incapacitar a la víctima, y luego era clavado sobre el terreno o colgado de una horca o un árbol, así que morir era el resultado de la exposición a los elementos. Esto era, por supuesto, un destino cruel, pero claramente en su contexto religioso la idea no era tanto infligir sufrimiento en venganza, sin más bien el hacer un acto de propiciación a la deidad a través de la exposición y humillación pública. La víctima era el chivo expiatorio para el pueblo; su enajenación y rechazo eran los medios para su redención [nuestra nota; cf. 9A°-11A° AASR]. Los comentarios esenios en el Libro de Habacuc elaboran sobre el punto de lo que era esto en el Día del P Perdón[2], que el Sacerdote Malvado rápidamente apareció en el lugar del exilio del Maestro, en persecución de su enemigo, para hacerle 'beber de la copa'. El escrito probablemente es de mucho después del evento, el comentarista aún reduce el conocimiento abierto la forma de la muerte de los dadores de  Ley. De otro modo, sorpresivamente, un comentarista directo de  Nahum, no nos lleva más allá que a hablar del 'hombre colgado vivo sobre el árbol'[3], y a enfatizar la gravedad del crimen como perpetrado por los judíos en contra de su propio pueblo. A pesar de eso, la naturaleza sacrificatoria de la muerte del Maestro está implícita en los escritos esenios, y fue posteriormente desarrollada como una situación socio-religiosa cambiando al judaismo y especialmente al esenismo.[4]

Observando atrás en los himnos de acción de gracias del Maestro, parece que siempre en su propio tiempo de vida su eventual martirio no fue totalmente inesperado. Él sufrió en más de una ocasión la persecución de sus enemigos y también del cismático grupo dentro de su propio movimiento. Algo de esta sensación de desilusión y aislamiento encuentran expresión en sus himnos:

"Y Tú me has hecho un reproche y escarnio a traidores,
pero un consejo de verdad y discernimiento para la rectitud del Sendero
Y debido a la tortuosidad de los hombres malvados,
llego a ser una calumnia en los labios del violento,
y los despreciativos descubren sus dientes.
Si, llego a ser una mofa para los rebeldes,
y una acumulación de la rabia malvada en contra mío,
y ruge como las tormentas del mar;
cuando las olas rizadas chocan, ellas me llueven
con fango y barro.
Pero, para aquellos que son escogidos para la rectitud, Tú
me habéis hecho un baluarte,
y un intérprete de conocimiento en los maravillosos misterios,
a probar [a los hombres] de la verdad
y a probar a aquellos que hacen correcciones a sus amigos…
Y llego a ser un espíritu celoso contra el buscador-después-cosas-lisas,
[y todos] los engañadores rugen en contra mío,
como el sonido de aguas poderosas,
y [todos] sus pensamientos eran dispositivos diabólicos.
Han lanzado al pozo la vida del hombre,
aquellos que Tú boca ha confirmado,
y aquellos en los Tú has puesto enseñanza y entendimiento,
que él podía abrir una fuente de conocimiento
a todos los hombres de visión…
(Col. II)
Los hombres han buscado mi vida
pero no me he aferrado a una alianza contigo.
Pues ellos, un concilio de engaño,
y la tripulación del diablo,
no saben que mi confianza está basada en Ti,
y que a través de Ti el amor empeñado por Ti salvará mi alma,
desde el momento que mis pasos son dirigidos por Ti.
De Ti es [permitido]
que ellos amenacen mi vida
que Tú puedas ser glorificado
a través del juicio del malvado,
y demostrar que Tú puedes a través mío,
en la presencia de los hijos de los hombres,
pues a través de tu amor empeñado que yo revisto.
(Col II)
Te agradezco, Oh Señor,
por Ti había [atado] Tu ojo sobre mí.
Tú me has salvado del celo de intérpretes mentirosos
y de la fiesta de los buscadores-después cosas-lisas.
Tú has reembolsado la vida del único pobre,
a quien ellos planean destruir,
derramando su sangre, porque él te sirvió.
Porque [ellos estaban despreocupados]
que mis pasos fueran dirigidos por Ti
ellos me hicieron una burla y un objeto de vergüenza,
en la boca de todos los que buscan engaño.
Pero, Tú, mi Dios, has rescatado
el alma de los oprimidos y pobres,
del poder de Uno más fuerte que él,
de la mano del poderoso.
Tú has permitido que sus insultos me desanimen
así que yo me desampare de Tus servicios
por temor de la influencia corrupta del [impío]
o intercambiar mi firme resolución para tonterías…
(Col II)
[Maestros de mentiras]han aplacado a Tú pueblo [con palabras],
y los intérpretes engañosos (las han descarrilado);
ellos parecen no entender
puesto que sus trabajos son tonterías.
Porque yo soy despreciado por ellos,
y porque ellos me consideran como nada
que Tú puedas demostrar lo que Tú puedes a través mío.
Ellos me han empujado de mi país,
como a un pájaro de su nido
se manejan todos mis amigos y parientes míos,
y me consideran como un vaso roto.
Y ellos, intérpretes mentirosos y profetas falsos,
ha formado planear contra mí una diablura,
para intercambiar la Ley impresa en mi corazón por Ti
para las cosas lisas [ellos instan adelante] Tú gente.
Y ellos detienen al sediento la bebida de conocimiento,
y calman su sed con vinagre,
que ellos pueden dar testimonio de la errada dirección de sus maneras,
su conducta temeraria en  sus fiestas diarias,
y su caída sucia de sus propias trampas...
(Col IV)
En cuanto a mí, agitando y temblando me asen
y todos mis huesos están rotos;
mi corazón se disuelve como cera ante del fuego
y mis rodillas están como un arroyo
cayendo abajo en una cascada.
Porque yo recuerdo mis pecados y las debilidades de mis antepasados.
Cuando la rosa malvada contra Tú alianza
y el vicioso contra Tú palabra,
yo dije en mi obstinación,
' yo estoy desamparado por Tú pacto. '
Pero cuando yo recordé el poder de Tú mano
y los muchos ejemplos de Tú compasión,
yo me mantuve erecto
y mi espíritu encontró nueva fuerza ante el azote....
(Col IV)
Pero yo me he transformado [.....] una causa de disputa y riña para mis amigos,
indignación y cólera a los miembros de mi Alianza,
gruñendo y refunfuñando a todos mis compañeros.
Incluso aquéllos [quién tiene ha] de comer mi pan
ha alzado su talón contra mí,
y todos aquéllos que se han ligado a mi consejo,
se han burlado de mí con discurso perverso.
Los miembros de mi [alianza] se han rebelado
y se han quejado en cada lado;
ellos han extendido la calumnia
entre una raza de buscarruidos
sobre el misterio que Tú has escondido en mí.
Pero para demostrar Tú grandeza  a través de mío,
y debido a la culpa de ellos,
Tú les has ocultado la fuente de comprensión
y el consejo de verdad.
Ellos consideran, pero la maldad de sus corazones;
con diabólica [intriga] ellos desenfundan
una lengua pérfida,
como la inyección periódica del veneno de un basilisco,
y como serpientes que se arrastran en el polvo,
para que ellos apunten [sus dardos venenosos],
el [veneno] de víboras que es llevado a encantar;
y esto ha traído dolor incurable
y una enfermedad maligna
dentro del cuerpo de Tú sirviente,
haciendo fallar [su espíritu]
y a su fuerza vacilar,
para que él ya no pueda mantener su confianza...
(Col. V)
Para Ti, Oh Dios, abro amplio mi corazón,
pero ellos persisten reprimiéndolo,
y me rodean con oscuridad profunda.
Yo como el pan del suspiro
y bebo lágrimas incesantemente;
de verdad, mis ojos se oscurecen con pesar
y mi alma con el amargor de cada día...
(Col. V)
[Yo estoy] en casa con enfermedad,
[yo me instruyo] con azotes,
yo estoy como un hombre desamparado en [....]
faltando recursos internos.
Para mis descansos penosos en amargor,
y en dolor incurable que no sabe alivio;
[....] encima de mí, como en ellos que bajan al Infierno.
Mi espíritu excava su manera debajo con la muerte
pues [mi vida] ha alcanzado el Hoyo;
mi alma sofoca [....]
día y noche sin el resto....]
Y la lengua que Tú has hecho
poderosamente libre en mi boca
ya no pueda dar voz.
{Yo no tengo palabras] para mis discípulos
para reavivar el espíritu de aquéllos que tropiezan
y para ofrecer una palabra de apoyo al cansado...
Para las olas grandes de la muerte [agobíenme]
y el Infierno está en mi cama.
Mi lecho se lamenta en lamentaciones
[y mi paleta] suspirando.
Mis ojos queman como un horno
y mis lágrimas fluyen como los arroyos de agua;
mis ojos crecen oscuros para la necesidad de resto
[pero mi salvación] está lejos todavía
y mi vida se mantiene aparte de mí.
(Col. VIII - IX.)
Es de interés particular en estos himnos la idea es que Dios logra Su propósito permitiendo la persecución de Su fiel sirviente  para que a través de sus sufrimientos Él puede redimir el mundo: [5]

De Ti esto está [permitido]
que ellos amenacen mi vida,
que Tú puedas ser glorificado    por el juicio del malvado,    y Tú demuestras que pueden a través de mío...
(Col. II)
Porque yo soy despreciado por ellos,
y ellos me consideran como nada,
que Tú puedas demostrar lo que Tú puedes a través mío.
(Col. IV)

El tema tiene buen precedente en el Antiguo Testamento, por supuesto, en la idea de Israel personificado como el Sirviente fiel,  cuya aflicción reparará todos los pecados del mundo:

Porque él creció ante él como una planta joven,
y como raíz fuera de tierra seca;
él no tenía ninguna forma o atractivo que nosotros debemos mirarlo,
y ninguna belleza que nosotros debemos desear.
Él fue despreciado y rechazado por los hombres,
un hombre de dolores, y se enteró con pesar;
como uno de quien los hombres esconden sus caras,
fue despreciado, y nosotros no lo estimamos.
Ciertamente él ha llevado nuestros pesares
y llevó nuestros dolores;
todavía nosotros lo estimamos herido,
golpeado con violencia por Dios, y afligido.
Pero él estaba herido por nuestras transgresiones,
estaba machucado por nuestras iniquidades;
en él estaba el castigo de todo lo que hicimos nosotros,
y con sus azotes nosotros nos sanamos.
Todos nosotros, como ovejas hemos sido descarriados;
cada uno de nosotros se ha vuelto a su propia manera;
y el Señor ha puesto en él
la iniquidad de todos nosotros.
Él fue oprimido, y él fue afligido,
aún  cuando  no abrió su boca;
como un cordero que es llevado al matadero,
y como una oveja que ante sus esquiladores está  muda,
así, él no abrió su boca...
(Isaías 53:2-7 )

Estos sentimientos, incluso en momentos las palabras reales, encuentre un eco a lo largo de los himnos del maestro, y no podemos dudar que en sus propias desilusiones y tormento espiritual, combinado con una convicción fuerte de su misión divina, él se ha identificado con este servidor sufriente del Señor. Él no pudo haber sido un hombre joven cuando tomó a sus seguidores en el desierto; hay alusiones en
los pergaminos que han parecido a muchos observadores relacionar al tiempo de el predecesor de Jannaeus, Juan Hircano (135-104 BC), quién había despertado la oposición de piadosos fariseos. En el momento de la muerte del Maestro aproximadamente 88 años antes de Cristo, él probablemente era un hombre viejo. [6]
[...]

No hay ninguna razón para suponer que los seguidores del Maestro apreciaron totalmente las implicaciones de la naturaleza y resultado probable de su misión mientras él vivía, pero una reconsideración posterior de las palabras del Maestro, tan cuidadosamente conservada en sus pergaminos, habría puesto al desnudo su importancia teológica en la luz de su trágico martirio. Cuando Josefo habla de los esenios  'reverencia a su Dador de Ley' - ' después de Dios, ellos en su mayoría sostienen el nombre de su dador de leyes, y cualquier blasfemia de él es castigada con la muerte' (Guerra II viii 9 sec. 145) - podemos asumir razonablemente que él habla de su Maestro, el ' Joshua/Jesus ' de los últimos días. Por consiguiente, por el primer siglo, parece que era acordado que él tenía un estado semi-divino, y que su papel de Mesías, o Cristo, fue totalmente apreciado.
--"Los Pergaminos del Mar Muertos y el Mito Cristiano", Capítulo 5, Josué, Hijo de Nun,
y el Maestro de Rectitud; pp. 79 - 93.
 

NUESTRAS NOTAS

1 Para más ver Raphael Patai, LA DIOSA HEBREA.
2 Yom-ha-Kippurim, 9/10 Tishri (es decir, 9/10 día de Libra). Éste es el tiempo del año que el Sacrificio tiene lugar. La fecha del Día del Perdón es sospechosamente cercana a la Fecha de asesinato de Osiris, 17 Hathor. Tishri en el viejo calendario babilónico que corresponde al ¡mes del Sagrado Lugar! La Palabra siendo entonada como Yom Kippur, en  un mes llamado Hathor, es sugestivo de ciertas cosas conocidas sólo por iniciados.
3 El hombre colgado del Tarot. También, cf., la historia de Azazel, algunos dicen, de Samyaza o Semjaza,  que fue colgado al revés del Árbol  aka el cinturón de Orion. Esto puede ser paralelo a esto, tan extraño como puede parecer. El nombre de Samyaza en la literatura del periodo era Shem-Haza, y una de las palabras raíces para los esenios, según la Enciclopedia judía (edición de 1906), era Haza que significa  "a ver," como lo que ve un vidente. Interesantemente, éste sería el nombre del vidente traducido. Es extraño, cuando la gente sincretiza Samyaza con Samael, ellos no conocen ciertas cosas, a saber, ese Samael o Sammael, o Sammane, era ciego, y no podía ver. O, si ellos no lo saben, ciertamente no saldría a explicar  esto.
4 Esto es cuando el Ritual de Templo se transformó a  Alquimia Interna, Gnosis.
5 Esta lección de  sufrimiento también es enseñada por los Nusairi, según lo que de ellos cuenta Walter Birk,.
6 100 años antes de Cristo, un profeta/sacerdote de Samaria fundó una secta, al-Ilfaniyya. Un vástago de ésta era al-Dustaniyya, una Secta de Dositeos. La Tradición de Dositea se remonta por lo menos al periodo del intercambio en el 8 Siglo antes de Cristo.
 

Ésta sería la primera serie de eventos en esta historia. Desde  los días de los Reyes Macabeos al asesinato del Maestro de Justicia, y los años qué llevó el desarrollo de la secta de los esenios, esto constituye el  primer el período. Viniendo luego, nosotros podemos ver lo que pasó, en las dos secciones que siguen. En la primera, el Sepher Toledoth Yeshu, hemos dicho que es considerado como una narración 'sesgada'. Quizás el texto fue escrito después que lo originalmente asumido. Aún así, hay cosas en éste que vemos tienen una derivación de una serie de citas, ese texto sobre los cristianos judíos que comenta  Shlomo Pines.
 

B. Toledoth Yeshu.

 [Ésta es una versión derogatoria de la vida de Jesús y crece fuera de la respuesta  de la comunidad judía a  la cristiana. La tradición presentada aquí es comúnmente  fechada  aproximadamente en  el siglo VI después de Cristo. El texto en sí es cercano al siglo XIV. No hay consenso entre los eruditos sobre que parte del texto puede ser una parodia directa de un evangelio perdido. H.J. Schonfield defendió la idea de que esto estaba estrechamente conectado al Evangelio de los hebreos que él intentó reconstruir desde el perdido trabajo del Toledoth.]

En el año 3671[1] en los días de Rey Jannaeus, un gran infortunio ocurrió en Israel, cuando se levantó un cierto hombre desacreditado de la tribu de Judá cuyo nombre era José Pandera. Él vivió en Belén, en Judea. Cerca de su casa moraba una viuda y su hija encantadora y casta llamada Miriam, quien se desposó con Yohanan, de la casa real de David, un hombre estudioso de la  Torah y temeroso de Dios.

Al cierre de un cierto Sabat, José Pandera, atractivo y con la apariencia de un guerrero, habiendo jijado su mirada lujuriosamente en Miriam, golpeó en la puerta de su cuarto y la sedujo pretendiendo ser su marido, Yohanan. Aún así, ella estaba asombrada de esta conducta impropia y sólo se sometió contra su voluntad.

Después de esto, cuando Yohanan vino a ella, Miriam mostró asombro a la conducta  tan ajena a su carácter. Así los dos vinieron a conocer el crimen de José Pandera y el error terrible por parte de Miriam. Después de lo cual Yohanan fue a al Rabbí  Shimeon ben  Shetah y le relató la trágica seducción. Faltando los testigos requeridos para el castigo de José Pandera, y Miriam quedando con un  niño, Yohanan la dejó yéndose para Babilonia. [2]

Miriam dio a luz a un hijo y le nombró Yehoshua, después de su hermano. Este nombre después degeneró a Yeshu. En el octavo día se circuncidó. Cuando era suficientemente mayor Miriam  lo llevó a la casa de estudio para  ser instruido en la tradición judía.

Un día Yeshu caminó delante de las Sabios con su cabeza destapada, mostrando una vergonzosa falta de respeto. A esto, la discusión se levantó acerca de  que si esta conducta no indicaba verdaderamente que Yeshu  era un niño ilegítimo y el hijo de un Niddah[3]. Es más, la historia dice que mientras los rabinos estaban discutiendo el Tratado Nezikin, él dio su propia interpretación de la ley y en un debate resultante sostuvo que Moisés no era el más grande de los profetas si tenía que recibir consejo de Jethro. Esto llevó a un requerimiento de los antecedentes de Yeshu, y se descubrió a través de Rabi  Shimeon ben Shetah que era el hijo ilegítimo de José Pandera. Miriam lo admitió. [4]

Después que se conoció esto fue  necesario para Yeshu huir a  la Alta Galilea. Después del Rey Jannaeus, su esposa Helena[5] gobernó sobre todo Israel. En el Templo estaba para ser encontrada la Piedra de la Fundación en la  que estaban grabada las letras con el Inefable Nombre de Dios.

Quienquiera que aprendiera el secreto del Nombre y su uso,  podría hacer cualquier cosa que deseara. Por consiguiente, los Sabios tomaron medidas para que nadie pueda obtener este conocimiento.

Se unieron dos leones de bronce a pilares de hierro en la verja del lugar en donde se quemaban las ofrendas. S i cualquiera entraba y conseguía el Nombre, cuando saliera,  los leones  le rugirían e inmediatamente el valioso secreto se olvidaría. Yeshu vino y aprendió las letras del Nombre; las escribió en un pergamino que puso en un corte abierto en su muslo y entonces dibujó la carne encima del pergamino. Cuando salió, los leones rugieron y  se le olvidó del secreto. Pero cuando llegó a su casa, volvió a abrir el corte en su carne con un cuchillo  y extrajo el escrito. Entonces él recordó y obtuvo el uso de las letras. [6]

Él reunió alrededor de él trescientos y diez hombres jóvenes de Israel y acusó a quienes hablaban de su enfermizo nacimiento de ser gente que desea grandeza y poder para ellos mismos. Yeshu proclamó, "yo soy el Mesías; y a mi concierne la profecía de Isaías que dice, ' Contemplad, una virgen concebirá, dará a luz un hijo, y será llamado Emanuel '" Él citó otro texto mesiánico e insistió, "David mi antepasado profetizó acerca de mí: ' El Señor me dijo, tú arte mi hijo, ese día yo he de engendrarte. '"

Los insurgentes con él contestaron que si Yeshu era  el Mesías, él les daría una señal convincente. Por consiguiente, trajeron ante él un hombre cojo que nunca había caminado. Yeshu profirió sobre el hombre las letras del Nombre Inefable, y fue sanado. Dado esto, ellos le rindieron culto como el Mesías, Hijo del Más Alto.

Cuando estos  acontecimientos se supieron en Jerusalén, el Sanedrín decidió capturar y traer a Yeshu. Enviaron mensajeros, Annanui y Ahaziah que, pretendiendo ser sus discípulos, dijeron que ellos le trajeron una invitación de los líderes de Jerusalén para visitarlos. Yeshu consintió con la condición de que los miembros  del Sanedrín lo recibieran como un señor. Inició el viaje a  Jerusalén y, llegando a Knobl, adquirió un asno en el que montó hasta llegar a  Jerusalén, para cumplir con la profecía de Zacarías.

Las Sabios lo cercaron y lo llevaron ante Reina Helena, con la imputación: "Este hombre es un hechicero y incita a todos". Yeshu contestó, "Los profetas hace tiempo profetizaron  mi venida: ' Y allí vendrá una vara adelante fuera del tallo de Jesse, ' y yo soy él; pero en cuanto a ellos, la Escrituras dicen ' Bendito es el hombre que no camina en el consejo del impío. '"

La reina Helena preguntó a las Sabios: "¿Lo que él dice, está en su Torah?"  Ellos contestaron: "Está en nuestra Torah, pero no es aplicable a él, porque está en  las Escrituras: 'Y ese profeta que presumirá hablar en mi nombre, que no le he ordenado hablar o que hablará en nombre de otros dioses, con lo que ese profeta se morirá.' Él no ha cumplido las señales y condiciones del Mesías."

Yeshu habló: "Señora, yo soy el Mesías y reavivo al muerto". Se me trajo un cuerpo muerto,  pronuncié las letras del Nombre Inefable y  el cadáver volvió a la vida.
La reina se conmovió de gran forma y dijo: "Ésta es una verdadera señal". Ella reprendió a los Sabios y los humilló desde su presencia. Los seguidores de los  disidentes de Yeshu aumentaron  y hubo controversia en Israel.
Yeshu fue a la Alta Galilea. Los  Sabios vinieron ante la reina y se quejaron que Yeshu practicaba hechicería y estaba llevando a todos por el mal camino. Por consiguiente, ella envió a Annanui y Ahaziah para sacarle.
Lo encontraron en la Alta Galilea proclamándose  el Hijo de Dios,  cuando intentaron  prehenderle hubo un forcejeo, pero Yeshu dijo a los hombres de la Alta Galilea: "Mantenéos sin ninguna batalla". Él se probaría a sí mismo  por el poder que vino a él de su Padre en cielo. Pronunció el Nombre Inefable sobre los pájaros de arcilla, y estos volaron por el aire. Pronunció las mismas letras sobre una muela de molino que había colocado sobre las aguas, se sentó en ella y flotó como un bote. Cuando las personas vieron esto se maravillaron. Al requerimiento de Yeshu, los emisarios partieron e informaron estas maravillas a la reina. Ella tembló con asombro. Entonces los Sabios seleccionaron un hombre llamado Judas Iscariote y le llevaron al Santuario, donde él aprendió las letras del Nombre Inefable como Yeshu lo había hecho.

Cuando Yeshu fue  convocado ante la reina, estaban ahí también presentes los Sabios y Judas Iscariote. Yeshu dijo: "Se habla de mí, ' yo ascenderé al cielo. '"
Él alzó sus brazos como las alas de una águila y voló entre el cielo y la tierra, ante el asombro de todos. Los superiores le pidieron a Iscariote que hiciera lo mismo. Él lo  hizo, y voló hacia el cielo. Iskariote intentó forzar a  Yeshu a  que baje a la tierra,  pero ninguno de los dos podía prevalecer sobre el otro, porque ambos tenían el Nombre del  Inefable. Sin embargo, Iskariote manchó a Yeshu, así que ambos perdieron su poder y cayeron a la tierra, y en su condición de deshonra las letras del  Nombre del Inefable escaparon  de ellos. Debido a este acto de Judas es que  ellos lloran en la víspera del nacimiento de Yeshu.

Yeshu fue asido. Su cabeza se cubrió con un vestido y la golpearon con violencia con
duelas de granada; y él no podía hacer nada, porque ya no tenía el Nombre  Inefable. Se llevó a Yeshu prisionero a la sinagoga de Tiberías, y le ataron a un pilar. Para aliviar su sed le dieron a beber vinagre. En su cabeza pusieron una corona de espinas.

Había disputa y discusión entre los superiores y los seguidores libres de Yeshu, como resultado de esto los seguidores escaparon con Yeshu a la región de Antioquía[7]; allí Yeshu permaneció hasta la víspera de Pascua. [8] Entonces nuevamente Yeshu se decidió ir al Templo para adquirir el secreto del Nombre Inefable.

Ese año la Pascua llegó en un día Sabático. En la víspera del Pascua, Yeshu, acompañado por sus discípulos, llegó a Jerusalén montado en un asno. Muchos le reverenciaron. Entró en el Templo con sus trescientos diez seguidores. Uno de ellos, Judas Iscariote[9] informó las Sabios que Yeshu sería encontrado en el Templo, que los discípulos habían hecho un voto por los Diez Mandamientos de no revelar su identidad, pero él iría ante él y se inclinaría para así señalarle. Así se hizo y se capturó a Yeshu. Al preguntarle por su nombre, contestó a la pregunta ocupando mucho tiempo dando  los nombres de Mattai, Nakki, Buni, Netzer, cada uno con un verso citado por él y un contador de versos por los Sabios.

Yeshu se puso a morir en la sexta hora en la víspera del Pascua y del Sabát. Cuando ellos intentaron colgarlo en un árbol, éste se rompió, porque cuando había poseído el poder lo había pronunciado para que ningún árbol pueda sostenerlo. Pero ha había pronunciado esta prohibición sobre los troncos de algarrobo[10], porque era una planta más que un árbol, y en este fue colgado hasta la hora de la oración de la tarde, por lo que se escribió en las  Escrituras, "Su cuerpo no permaneció toda la noche en el árbol". Lo enterraron fuera de la ciudad.

En el primer día de la semana sus seguidores más intrépidos fueron a donde la reina Helena con el
informe de que de verdad se había dado muerte al Mesías y que ya no estaba en su tumba; que había ascendido al cielo como lo profetizó. Se hizo una diligente búsqueda y no se le encontró en donde había sido enterrado. Un jardinero lo había tomado de la tumba y lo había traído a su jardín y lo había enterrado en la arena, sobre el cual fluían aguas en el jardín. La reina Helena exigió, bajo amenaza de una severa multa, que le sea mostrado el  cuerpo de Yeshu dentro de un periodo de tres días. Había un gran dolor. Cuando el guardián del jardín vio al rabino Tanhuma caminando en el campo y lamentándose por el ultimátum de la reina, relacionó lo que él había hecho, para que los seguidores de Yeshu no r