Free Web Hosting by Netfirms
Web Hosting by Netfirms | Free Domain Names by Netfirms

LAS PRUEBAS Y LAS TRIBULACIONES
EN EL SENDERO HACIA LA LUZ
 
 

En el mes de setiembre 2005, el FL Cancellarius I FIDUCIUS, viajó a Montevideo, Uruguay, para asistir al Círculo LVX y participar de las ceremonias Iniciáticas previstas para el Primer y el Segundo Grado de la OFL. Asimismo, por la tarde dictó una conferencia que contó con la presencia de numerosos miembros de nuestra Comunidad, como también invitados especiales. A continuación transcribimos la conferencia dada
 

Fratres y Sorores, amigos, miembros de la Comunidad y no miembros:

                             Creo que la mayoría son miembros de la búsqueda incesante hacia el Conocimiento... como me presentó mi Hermano AEGIPAN, mi nombre es FIDUCIUS, y también dijo “el fundador de la Comunidad de los Fratres Lucis”; en realidad no soy el fundador de los Fratres Lucis, nunca se me ocurrió a mi fundar la Comunidad de los Fratres Lucis, esto es obra del Frater Lucis Jasher de Canadá, a quien nunca vi físicamente, pero nos hemos carteado mucha veces.  En realidad la idea es de él y a mi me pareció buena, fue quien creó la Comunidad y me invitó a ser miembro de ella. Yo acepté en febrero del año 2000 y comenzó esto siendo una comunidad de esoteristas que compartimos algunos principios básicos, así la idea se extendió como un reguero de pólvora, fueron llegando los demás, uniéndonos la idea de trabajar bajo Seis Principios básicos, hasta llegar a lo que hoy conocemos todos.

Desde el 2000 al 2004 a mi me da la sensación de haber recorrido un camino mucho mas largo y extenso que estos cuatro años de vida.

Hoy por hoy, acá tenemos una prueba evidente de la materialización de esta idea: como  un pensamiento simiente toma forma y si hay, si está la oportunidad, el tiempo, momento y lugar apropiado, se cristaliza.

Había algo en el ambiente, hacía falta que aparecieran o reaparecieran los Fratres Lucis.  No es un nombre inventado, tampoco fue elegido sin razón, no fue elegido porque el nombre en si no nos pertenece; la idea general de Fratres Lucis, del latín: Hermanos de la Luz.   Frater = Hermano, Soror (Hermana) y Lucis = de la Luz; es decir: Hermano o Hermana de la Luz.

Por lo tanto, Hermanos de la Luz no son los miembros de los Fratres Lucis, valga la redundancia, sino que, todo aquel que está en una corriente iniciática, esotérica, filosófica, comprometida con los principios que hacen a la libertad de pensamiento, a la búsqueda de conocimientos, que llamamos “la Luz”; que es eliminar la oscuridad, sacar todo lo que está oculto y exponerlo, es un Frater Lucis.

En líneas generales, Fratres Lucis son aún aquellos que ni siquiera saben quienes son los Fratres Lucis; es un término genérico, por ser genérico utilizamos símbolos clásicos y universales, tratando de respetar las diferentes corrientes que constituyen nuestra Comunidad.

Y nuestra Comunidad, arrancó primero con pocos miembros en unos pocos países, actualmente ya cuenta con mas de 1500 miembros en 37 países; trasmitiendo las enseñanzas, cada uno a su manera.

El Fraterlucismo tiene una base también ritualística, en la parte interna, en su orden interna trabajan en tres grados: Teóricus, Prácticus y Magíster, porque primero es la teoría, luego viene la práctica de la teoría y finalmente viene el perfeccionamiento de la teoría.

Porque los que se acercan a un conocimiento esotérico, no son personas vulgares... ¿a qué llamamos vulgo? A aquello que no tiene conocimiento de algo superior, a aquel que vive en un nivel de satisfacer sus necesidades básicas: comer, beber, vestirse, gozar, disfrutar y no alcanza a superar un poco mas allá del placer hedonista; o sea el placer de estar feliz consigo mismo, con sus amistades, con su familia, darse los pequeños gustos de la vida; pero uno mira algo mas allá.  Esa persona puede ser feliz, puede ser feliz sin el conocimiento, porque tener conocimiento no necesariamente proporciona felicidad y Uds. eso ya lo deben saber, porque a eso apunta el núcleo de esta conferencia; es una conferencia con un núcleo que vamos a tratar y también con foro, es decir, pueden preguntar, no es esta una conferencia magistral en la cual alguien expone y el resto escucha.

Yo soy un compañero de Uds. en la búsqueda de la luz;  es una búsqueda que, también tenemos que decir, muchas veces decimos “búsqueda” pero mas bien ya la encontramos, al estar en una orden rosacruz, en una orden masónica, en una órden martinista, en la teosofía, en el espiritismo, en la filosofía, uno ya está, ya “encontró”, pero encontrar no significa haber alcanzado; es como encontrar un camino, y ese camino tiene mil kilómetros... Si yo encontré el camino, pero, recorrerlo me lleva toda la vida... Estamos, la mayoría de los que estamos en una orden iniciática, en una fraternidad, hemos encontrado ese camino, pero ése camino es  un camino larguísimo, un camino de búsqueda en el cual vamos a encontrar infinidad de cosas.

Aún así, ocurre que ése camino toca ciudades en el período de nuestra vida y llegamos a una ciudad y a veces nos quedamos un tiempo en esa ciudad, en ese lugar, y a veces estamos dos o tres años y luego seguimos viaje y quienes siguen viviendo en esa ciudad no entienden porqué nosotros nos vamos, o sea porqué continuamos camino cuando estábamos contentos y felices, pensaban que nosotros íbamos a seguir estando en ese sitio.  Así ocurre con los que tenemos un ansia de conocimiento, los que somos como un abanico, que nos gusta saber qué pasa en el rosacrucismo, qué pasa en el espiritismo, qué pasa en la filosofía, qué pasa con el yoga, qué pasa en tantas corrientes, que es deseo sincero de conocer, no es una curiosidad malsana, aquí tenemos que diferenciar al curioso que busca simplemente enterarse de qué se trata, le basta conocer lo mínimo, aunque sea superficialmente.  Pero, si no fuera por la curiosidad nadie daría ese primer paso de ir de lo conocido a lo desconocido, para salir de lo material a lo espiritual.

Me ha sucedido, al conversar con muchos estudiantes de diferentes órdenes, y quizás a muchos de Uds. les pasó lo mismo, escuchar que: “Yo antes de ingresar en esta órden o en esta fraternidad vivía feliz o no tenía problemas o no me preocupaba y ahora, desde que ingresé me han sucedido un montón de inconvenientes, tengo un montón de problemas, parece que cada vez que quiero hacer algo surgen impedimentos... ¿qué está sucediendo?   ¿El hecho de haber ingresado a una orden o una fraternidad no tendría que darme mayor felicidad, una mayor capacidad para superar o no tener problemas?
La respuestas es:  “Si, tiene que otorgar una mayor capacidad para superar problemas, pero eso no implica que va a haber una disminución de los problemas.  Por el contrario, los llamados “problemas”, situaciones críticas, se acrecientan a medida que mas penetramos en un sendero iniciático.  Fíjense que el Gran Iniciado: Cristo mismo, pensemos de Él como Encarnación del Verbo, pensemos de Él como un Hombre Iluminado, pensemos de Él como un Avatar, como queramos; no tuvo una vida fácil.  Por lo tanto todos los que estamos tratando de caminar por un sendero similar ¿qué podemos pretender?
Por el contrario, tenemos que entender que vamos a ser crucificados, porque mientras mas amamos a nuestros semejantes, mientras nos damos, mas eliminamos el egoísmo, mas difícil va a ser que nos enriquezcamos, en términos materiales, porque nuestra vida comienza a vivir de manera ya no personal sino impersonal, ya no egoísta sino para los demás.

Entonces estas personas ya no saben como moverse en los negocios, como moverse en su empresa, porque comienzan a vivir con reglas morales y éticas, que antes no eran tan éticas ni tan morales.  Imaginemos al que está acostumbrado a quebrar empresas para hacer capitales, difícil que sea un iniciado, difícil que siga un sendero esotérico, el que está acostumbrado a explotar a sus sirvientes, a sus empleados, es decir, darles el justo valor por lo que ellos dan; tampoco tienen idea de lo qué es la justicia, “no miran la pluma de Maat”, como dirían los egipcios... porque no se preocupan de lo espiritual.

Entonces cuando nos preocupamos de lo espiritual tenemos que entender que ciertamente vamos a sufrir, vamos a tener pruebas y tribulaciones en este sendero espiritual, y si no queremos sufrir entonces no tenemos que entrar en ningún sendero espiritual, ni en ninguna órden, porque no se puede ser amo de los dos reinos, del reino material y del reino espiritual.  Cosa que en las parábolas de David está bien dicho “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”.

La pregunta es: ¿Se puede obtener un Justo Medio?

Si, claro que si, cuando se llega al conocimiento de donde está César y donde está Dios.  Porque muchos confunden a César como Dios y otros quieren que Dios sea César, es decir, alguien quiere que Dios le otorgue todo en la vida: ventajas materiales, riquezas, en sus oraciones son totalmente egoístas, piden a Dios que sea mecenas de su vida.  Y otros hacen del dinero, del comercio, de la vida material su propio dios, o sea: su ídolo es lo material.

Frente a esta situación, las Escuelas de los Misterios plantearon desde la más remota antigüedad la posibilidad de trascender.  Trascender es llegar al conocimiento de si y el conocimiento de si implica una superación de las condiciones interiores, esto es, espiritualizarse, cultivarse, ampliar el campo de la compresión y ser como otro símbolo, un masón lo es: el del compás; a medida que vamos expandiendo la apertura del compás nuestra capacidad de comprensión es mas amplia y ampliamos el círculo de nuestras amistades, de nuestra comprensión.

Pero nos tenemos que enfrentar a estas pruebas...

¿Cómo ese enfrenta, el que está en el camino, a estas pruebas y tribulaciones?

 Y ¿porqué Pruebas y porque decimos Tribulaciones?

Estamos acostumbrados en la literatura novelesco-esotérica, a leer sobre las pruebas a que son enfrentados los iniciados, pruebas tremendas, pruebas físicas, pruebas en la gran pirámide, donde se le ofrece lo típico para tentar al iniciado:  el poder, la gloria, el sexo, o sea las pasiones... todo eso se le ofrece al Iniciado, y puede o aceptar el mundo material o el mundo espiritual.

¿Qué sucede con el Iniciado?

Cuanto más ingresa en lo espiritual, mas comienza a desprenderse del poder de la gloria y de las pasiones; porque vamos limando ese cordón que nos une a la tierra, mientras amamos la materia, mientras amamos lo que tenemos, las posesiones, encarnamos y reencarnamos porque nos atraen dos grandes fuentes que son el Amor y el Odio.  De ahí que en el Bhagavad Gita que son 18 capítulos, aunque explica en Arjuna, como decide irse a pelearse contra su primo, también es la doctrina de la liberación, o sea, nos enseña a que tenemos que actuar sin apegarnos a los frutos de la acción.
Un iniciado sabe que, aún estudiando en occidente, sus bases están en la India, por eso siempre vamos hacia la India.  Hay como dos grandes escuelas: Egipto y la India.  Algunos historiadores, especialmente en Teosofía, nos hablan que luego del hundimiento de la Atlántida hubo una especie de Diáspora, de Maestros y de Escuelas que emigraron y algunos llegaron a la zona de América y dieron lugar al conocimiento arquitectónico de los antiguos Mayas; otros llegaron hasta Egipto y fueron los que dieron el impulso arquitectónico que surge de las primeras dinastías, que no se sabe cómo, eran pueblos nómades y de golpe aparecen construcciones y templos; y, otros fueron hacia la India.  Como  si existiera un conocimiento que, al mismo tiempo, estaba en diferentes partes del mundo.
Lamentablemente, estos tres  lugares no lograron sobrevivir, el único que sobrevivió fue la India.

Todo el conocimiento esotérico en América fue destruido y arrasado por las invasiones españolas.

En Egipto vivió un poco más, pero fue destruido porque Egipto luego fue conquistado por los Griegos, que fueron los Ptolomeos, y después los romanos y finalmente de Egipto, lo que era el egipcio desapareció; hoy en Egipto quienes viven son Árabes,  pero no son Egipcios y los sacerdotes de Amón, de Tebas, los sacerdotes de Atón  ya no existen mas, han muerto todos.

En cambio en la India se mantuvo el conocimiento metafísico y hasta el día de hoy se siguen trasmitiendo estas enseñanzas; que para el que logra entender lo Oriental, el idioma Sánscrito, ésa es una línea muy importante de desarrollo.

Pero Occidente es para los occidentales; ¿cuáles son las Escuelas Esotéricas para Occidente?

No todos estamos capacitados ni siquiera para vivir como vive Oriente o para entender esas abstrusas especulaciones en las cuales hay que conocer Sánscrito y vivir en la India, alcanzar entrar a un Ashram para alcanzar ése desarrollo.

Occidente tiene sus Escuelas propias de desarrollo, así como Oriente tiene las suyas, la principal diferencia es que Oriente tiene la relación Maestro-Discípulo directa, está el Ashram, van los discípulos, viven para el maestro; mientras que Occidente tiene un método de acercamiento esotérico qué es el de las órdenes, las cuales posibilitan, mediante grados, rituales, trasmisiones de conocimiento, llegar a esta realización metafísica.

Oriente y Occidente plantean una gran problemática: poder unirse.  Si miramos esto aplicando el principio de la Ley de reencarnación, entendemos que estamos encarnados en Occidente porque tenemos que desarrollarnos al estilo occidental, esencialmente, y las pruebas con que nos vamos a encontrar en Occidente son distintas a las pruebas que nos encontraríamos si nacemos en Oriente.

Un Hermano nuestro que visitó la India, al volver me contó sus impresiones: comentó por un lado todo  lo extraordinario de esta civilización, lo religioso, le llamó la atención que la pobreza extrema, en las mas terribles miserias, como las lepras y aún las más tremendas enfermedades, a pesar de todo lo que sufren, viven con una religiosidad tan profunda y con un sentimiento divino que nosotros no lo podemos entender.

Para nosotros ésa sería una prueba tremenda; casi podríamos pensar que los que nacen en Oriente están más adelantados que los Occidentales, por su capacidad de sobrellevar esas tamañas pruebas físicas de nacimiento, a veces viven muy poco por la miseria en que están y que nosotros tenemos que aprender muchísimo de Oriente.

Estamos en Occidente y es por eso que uno de los lemas de todas las Escuelas Esotéricas de Occidente es: “La Luz viene de Oriente, no dejes de mirar hacia Oriente, que es de donde sale el sol”.

A los occidentales, que somos materialistas, nos gusta lo técnico, nos gusta todo lo que es el desarrollo de la ciencia, nos falta muchísima filosofía.  Y basta ver la destrucción de Oriente, lo que han sido nuestros campeones de Occidente como invaden a Oriente, tratando de imponer nuestras normas modernas y vemos que está faltando muchísimo a Occidente.  Casi podemos pensar que Occidente es como la reencarnación de  Roma, una Roma en la cual hay una gran potencia que impone su “pax romana” a todas las provincias y las provincias somos sus vasallos de este tremendo renacimiento romano.

Pero Roma tenía sus Escuelas de los Misterios y frente al sufrimiento que hay en Occidente, escuelas que han venido de Egipto, de Grecia, escuelas que vienen de Oriente, escuelas de la zona de Oriente Medio, especialmente luego de las Cruzadas, con el acercamiento del Sufismo a Occidente, introdujeron las enseñanzas para poder obtener la realización del Ser. Escuelas de los Misterios, escuelas que llegaron a la Edad Media, Escuelas que trasmitieron que para llegar a la Realización hay que tener Fe, Conocimiento y Acción, tres ramas que en Oriente se denominan Bakthii, Gnani y Karma.

En Occidente fueron comunicadas como la Devoción Religiosa, el Conocimiento Gnóstico y la Actividad del Materialista; porque la acción del que actúa está produciendo cambios kármicos, aunque no tenga ningún conocimiento de esoterismo, de la Ley de Causa y Efecto, aunque jamás haya pisado una Iglesia o ingresado a ninguna Órden o Fraternidad,  el hecho de actuar lo pone en el camino de las compensaciones.

Y además podemos acercarnos tanto sea por lo Devocional, como el religioso que practica con sinceridad los sacramentos de su religión.

Por el Conocimiento, que es la búsqueda de Ser y de entender al Ser; y en un nivel metafísico, el que conoce está con el Ser.  Y como lo dice la filosofía metafísica hindú, “el conocido es el que está conociendo y también el medio; es la unión entre el objeto, el sujeto, el ser que conoce, aquello que está siendo conocido.”

Y luego tenemos la acción de la humanidad en general, es el camino largo, el camino extenso.

Quienes hayan leído Las Bodas Químicas de Cristian Rosenkreuz habrán notado que cuando a él se le invita a las Bodas, se encuentra con una disyuntiva, él tiene que elegir, llega a un bosque y se encuentra ante cuatro caminos,  “aunque en realidad hay uno que no es para los seres humanos, por lo tanto de ése no vamos a hablar; para los seres humanos, dice,  hay tres caminos:  el Camino Largo, el Camino Corto y el Camino Real y tu tienes que elegir cuál de ellos.”

¿Qué pasó con Cristian Rosenkreuz?  Él, en realidad, jamás llegó a elegir, porque se puso a pensar... ¿Qué sucedió? Que vio una paloma, que estaba siendo perseguida por un cuervo y en ése momento él sintió el impulso de ayudar a la paloma.  ¿Con qué se enfrentó él, como Iniciado? Con el deber, con el Dharma, entonces él no pensó en si mismo, no pensó en cual de los tres caminos sería mas conveniente para su realización iniciática, vio a la paloma siendo perseguida por el cuervo y entonces salió corriendo para espantar al cuervo y proteger a la paloma. Y en ése momento se dio cuenta que, sin pensarlo, sin decidirlo, había ingresado en uno de los tres caminos, había ingresado en el Camino Real, el Camino de la Iniciación.

¿Y cuáles son los otros Dos Caminos?

El Camino Largo es el Camino de la Humanidad, el camino del Karma Yoga: El Camino de la Acción.  El que no conoce las leyes del Karma Yoga está atado constantemente a la Causa y efecto, en algún momento obtendrá la iluminación, después de haber atravesado la Intuición y la Inspiración, llegará a la Iluminación y logrará desembarazarse del ciclo de encarnaciones.  Pero es el Camino Largo, el Camino de la Humanidad; y muchos tal vez, si le dan a elegir, elijan ése Camino, el Camino Largo, el camino de “no importa, ya voy a llegar”.

Después está el Camino Corto, el camino que muy pocos eligen, es el Camino del Renunciamiento, el camino del Sacrificio, el Camino que demostró Cristo, aunque él no tenía ningún Karma para compensar; pero es la imagen del Camino Corto: “aquel que quiere separarse del mundo material, tiene que renunciar a todo.”  Un Mahatma Gandhi, una Madre Teresa de Calcuta, un Martín Luther King y todos aquellos conocidos y desconocidos que han muerto por sus ideales, han elegido el Camino Corto, el Camino del Sacrificio.  Generalmente el Camino en que casi no pueden tener familia, porque se dan a la Humanidad y si tienen familia entonces la esposa o el esposo tienen que o acompañarlos en su misión o sino no va a poder comprender, porque el renunciamiento implica el dejar de pensar en una sola persona para pensar en el todo, en el conjunto.

De ahí que el amor humano nos ata a la humanidad, mientras somos humanos, naceremos y tendremos pruebas como humanos y no podemos liberarnos hasta que trascendamos el nivel humano seamos mas que humano.  Esto quizás ninguno de Uds. quiera hacerlo, quizás trascender lo humano implica renunciar a amores humanos, a odios humanos, a amistades humanas, a madres e hijos, cuando a pesar de entonces en que trascender lo humano implica realmente dejar de ser humano, podemos entonces pensar seriamente si queremos dejar de ser humano.

 Es ahí también que podemos pensar como analogía, lo que en el libro de Jasher dice que “cuando los hijos de Dios vieron a las hijas de los hombres, que eran hermosas, entonces se unieron con ellas y nació la humanidad. Después, estos hijos de Dios se sintieron tan a gusto en la materia que se olvidaron de su origen divino.”

Porque la materia agrada aún cuando tengamos que sufrir, aún cuando tengamos que enfrentar pruebas, volver a crecer, volver a ir colegio, volver a estudiar, volver a encontrar un ser a quien amar, volver a luchar por una posición en la vida, construir la vida para que después llegue el momento tan breve, setenta u ochenta años, es tan breve la vida humana... en que, lo que hemos construido se destruye y tenemos que volver a empezar.

Y muchos de nosotros, si nos dan la oportunidad diremos: Y si, volveré a empezar, porque la materia me gusta aún o porque aún estoy atado por lazos afectivos, quiero volver a encontrarme con aquel ser a quien amé o quiero ayudar a mi hermano, quiero volver a estar con mis amigos, quiero gozar de la humanidad, o sea, aún quiero estar en lo material.

Se enfrentará entonces en cada vida con las mismas pruebas, porque “la vida”, como lo decía muy sencillamente la filosofía espiritista, “es una escuela y en esta escuela, los espíritus nacen y encarnan y si no aprueban el grado, vuelven a reencarnar”, es algo muy sencillo.

Esto lo podremos ampliar y especular y hacer corolarios sobre esto, pero así como el niño que repite el grado, el joven en secundaria o en la universitaria que tiene que dar materias dos o tres veces, así cada uno de nosotros está tomando una decisión y ésa decisión, cuando está relacionada con el conocimiento, que es el nivel de conciencia de cada uno, entonces nos hace mas responsables.  A mayor conocimiento mayor responsabilidad.  El que no tiene conocimientos tiene menores responsabilidades, y las pruebas a las que se va a enfrentar van a ser pruebas genéricas, pruebas comunes, pruebas a las que se enfrenta toda la Humanidad.

Lo que diferencia a quien está en el sendero iniciático, es que se enfrenta a las mismas pruebas que aquel que es un hombre o una mujer común, no hay pruebas distintas, son las mismas pruebas, la diferencia está en que el que es distinto es el que está viviendo esas pruebas, porque ya su nivel de comprensión es distinto y frente a esa misma situación, el que está en el sendero va a actuar de manera distinta que el materialista.  Una persona egoísta cuando se hunde un barco, y de eso hay testigos y hasta la película “Titanic” lo muestra: está desde el egoísta que ha preferido pisarle la cabeza de una mujer o un niño para salvarse él y aquel otro que ha preferido morir a dejar su lugar a otra persona.

Son distintos niveles de conciencia; aquel que dio su vida por otro, adelantó; fue a una prueba, se encontró con esa prueba tremenda y en ese momento tomó su decisión basada en su desarrollo espiritual.  No en los conocimientos esotéricos, mágicos, rúnicos, reikianos, lo que sea que tuviera, que son simplemente conocimiento, son técnicas; sino que se basó en su desarrollo espiritual, el nivel de conciencia que está unido a cómo se vive la caridad hacia el otro.

Son las simples virtudes teologales, porque la comprensión de estas virtudes es el gran secreto del esoterismo, para el desarrollo espiritual.

Cuando se enfrentan Uds. ante una situación de vida o muerte, personal o de otras personas, por el hecho de tener conocimientos esotéricos ya la decisión que tomen no va a ser la misma.

No es lo mismo una madre que no tiene conocimientos espirituales, que significa que no tiene conciencia espiritual, y acepta, por ejemplo, el aborto, que aquella mujer que tiene conocimiento espiritual y que sabe que no importa como haya sido concebido; que es una cuestión material, el hecho mismo de que exista la concepción implica que ya hay un alma que tiene que pasar ésa prueba y que tendría que encarnar y vivir ésa situación. Y lo terrible que sea aún para aquella madre que quizás no quiera tener a ése hijo, es una tremenda prueba; la mujer que no esté en un camino esotérico, tomará una decisión tal vez materialista, abortará, no le interesará.

Sabemos que lo que se destruye es una forma, esa alma volverá a encarnar, porque no se mata al espíritu, al alma, aunque se aborte; pero es una prueba que se perdió, porque era el momento para enfrentarse a una prueba y ¡Que prueba tremenda es aquella, la de supervisar la evolución de una personalidad!  ¡Asumir todo el compromiso y la responsabilidad de vivir una vida con un nuevo ser que encarna!

Acá hay posiciones y las vemos a diario, feministas, posición a favor del aborto y yo tengo que exponer  también mi punto de vista.  Desde el punto de vista esotérico es que, por un lado pueden tomar la decisión, así como una mujer decide abortar, un hombre decide matar a otro, es una decisión libre, fundada en el libre albedrío; pero cada decisión tiene su  consecuencia kármica.  Podemos matar, como podemos dar vida, de lo que hagamos somos responsables.  De lo que hagamos debemos pagar las consecuencias, si tenemos conocimiento el pago va a ser mayor, cuando no tenemos conocimiento, entonces el pago o la compensación es menor, porque así como ley no castiga al tonto o al demente, pero si castiga a aquel que cometió un delito estando en completo conocimiento de causa, no es lo mismo la prueba para alguien que tiene un síndrome de Down que para aquel que tiene una inteligencia perfecta.

Hay pruebas para aquellos que están en el Sendero Iniciático y Tribulaciones para la Humanidad en general.

La Tribulación es el conjunto de sufrimientos de todo tipo que la Humanidad, y al decir Humanidad, estoy diciendo: de todos aquellos que su vida es simplemente eso, nacer, tratar de conseguir una pareja, un trabajo, ver que pueden disfrutar, y sus problemas son los problemas de todos los días, problemas domésticos;  pero no tienen  problemas metafísicos.

El Iniciado, además de tener esos mismos problemas domésticos, cuenta con la posibilidad de darle solución a otro nivel y además de estos problemas, por si fueran pocos, tiene problemas que nacen de su propia conciencia, del nuevo conocimiento que ha adquirido, que son problemas filosóficos, problemas metafísicos.   Cuando tiene que enfrentarse a una situación él ya no actúa de manera automática o instintiva, sino que piensa, ¿Qué es lo que haré? ¿Daré mi vida? ¿Daré mi lugar a otro? ¿Cómo voy a enfrentar esta situación?

Uds. piensen, hagan memoria de sus vidas, y seguramente cuando eran jóvenes, cuando eran niños, quizás muchos habrán actuado de manera más egoísta porque no tenían conocimiento.
En ese entonces eran niños, no obstante hay muchos que no superan esta edad psicológica, aunque tengan cuarenta, cincuenta o sesenta años, siguen comportándose como niños y no se puede esperar más de ellos, porque aún siguen siendo niños emocionalmente, aunque físicamente tengan mas edad o intelectualmente tengan mayor edad.

Y a veces vemos niños que mueren siendo niños, porque son almas antiguas, almas que ya han vivido muchas veces, y ellos son pruebas para los padres, en realidad no es una prueba para ellos, como niños; sino que la prueba es para los padres que tienen que sufrir la pérdida del niño.

Dentro de las leyes kármicas, estas relaciones entre padres, hijos, hermanos, son relaciones que se pactan antes de nacer; somos familias espirituales y  tenemos la posibilidad de optar y decidir en qué tiempo y con qué padres vamos a nacer.

Cuando tenemos conciencia, somos iniciados y/o nacemos en una familia con nuestros padres que están en una orden o fraternidad, eso no es casual, nada es casual -hablamos de una Ley de Causalidad-.  Y a través del pensamiento, un matrimonio que está en un sendero espiritual, puede realizar ciertas prácticas metafísicas para que el alma que esté en armonía con ellos, que tenga que desarrollarse bajo su supervisión, nazca en su familia.  El hacer estas prácticas también implica karma, pues todo aquello que hacemos por la volición, por la  voluntad, tiene su efecto, “a toda acción le corresponde una reacción.”

Cuando estamos en el mundo material tenemos reacciones materiales, cuando estamos en el mundo espiritual tenemos reacciones espirituales.

Las pruebas que tenemos que aceptar todos los días, yo les diría que esas son las mayores pruebas, porque muchos de nosotros estaríamos dispuestos a hacer un gran sacrificio, hacer una donación de una sola vez, pero cuando estamos frente a los problemas diarios, problemas cotidianos, problemas molestos, ésos nos prueban la perseverancia y nos ponen realmente en aprieto muchas veces.

Muchas veces una amistad, un amigo, una cuestión familiar, nos saca de las casillas y en ése momento parecería que somos niños porque actuamos de manera infantil, luego que pasa esa pelea, esa estupidez por la cual se pelea una pareja, el hermano con el hermano, el hijo con la madre... un observador de afuera les diría: “pero se han peleado por una estupidez, por cuestiones que no merecería tal desarmonía entre Uds.”

De ahí que el nacimiento del ser en grupos familiares les permite pasar por las verdaderas pruebas de la personalidad y la prueba del desarrollo del alma.

Cuando un hijo nace implica una relación espiritual con la madre y el padre, implica un karma grupal, implica por tanto una prueba para todos, es una prueba para la madre, para el padre y una prueba para el hijo que tiene que soportar a los padres y los padres tienen que aprender a soportar a sus hijos;  y los hijos tienen que aprender de los padres y los padres que tiene que aprender de los hijos, de modo que la prueba no es de una sola vida.

La prueba es como dos espadas que se afilan entre ellas, constantemente este afilamiento de situaciones hace que nos preparemos para enfrentar esta situaciones.
En la vida Uds. van a ver que nacemos, crecemos, estudiamos, amamos, envejecemos y finalmente morimos; esto es algo inevitable, y no queremos pensar en el final, nos gusta pensar el principio y en el medio; pensemos también que tremenda prueba es vivir y envejecer y cómo tenemos que aceptar esta evolución de la forma, hay personas que no aceptan envejecer, esa es una prueba que falla, tenemos que aceptar cada etapa de nuestra vida.
Cuando fuimos niños tuvimos que haber vivido como niños, cuando fuimos jóvenes tuvimos que haber vivido como jóvenes, cuando uno es maduro, anciano o anciana, debe llegar con la frente alta hasta el último momento. En cualquier momento, saliendo de acá, cruzando una calle, nos podemos encontrar con lo que llamamos la Gran Iniciación, no sabemos en qué momento pasaremos por esa prueba.

Hay muchas pruebas pequeñas que nos enseñan qué podemos hacer, qué cosas no podemos hacer y la sabiduría consiste en reconocer la diferencia.   De modo de no tratar de modificar lo que no puedo modificar y quedarme sin hacer nada cuando yo podía cambiar algo.

Es un proverbio árabe, que dice: “Oh Señor (ellos dicen Alá), enséñame aquellas cosas que puedo modificar, cuales son las que no puedo modificar, pero sobretodo Señor, enséñame a conocer la diferencia.”
Y nosotros,  todos los días tendríamos que levantarnos con esta premisa.
Hay dos ejercicios esotéricos tradicionales:

Uno de ellos, muy practicado por la escuela de Max Heindell y que viene de la época de los pitagóricos, que consiste, antes de dormirse, en recordar todo lo que se hizo durante el día.  Es un ejercicio básico, es un ejercicio de conocimiento de sí mismo. Nadie es dueño de este ejercicio, es antiquísimo, muchas escuelas lo utilizan; es un ejercicio que permite el recordar, prestar atención.

Un Iniciado tiene que prestar atención, porque sabe que cada acto que hace, cada palabra que dice está generando karma.  Porque Uds. saben que la palabra, dice un proverbio indio, “es como una flecha, una vez que se lanzó una palabra, como la flecha, a algún lugar llega.”
Y es posible que esa flecha golpee o mate a alguien o no pase nada, o esa flecha permita alcanzar algo; es el concepto de que la palabra sea utilizada correctamente.

Entonces un Iniciado, no como Adepto, porque según algunas terminologías, a veces se entiende Iniciado como un Adepto que ha alcanzado el mas alto grado; cuando digo Iniciado estoy hablando de todos los estudiantes, hombres y mujeres de todas las órdenes y fraternidades que hayan aceptado salir de la vulgaridad, de la mediocridad del hombre común y que han ingresado a una mayor etapa de desarrollo de su alma.